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Uno de mis relatos favoritos de H.P. Lovecraft es el de Las Montañas de la Locura. En parte porque fue el primero con el que me introduje en su universo de terror cósmico, pero también porque es una historia que recoger a la perfección todos los elementos sobre los que descansa su obra. Quince años después de su publicación original, Planeta Cómic nos trae en una cuidada edición de tapa dura dividida en dos entregas donde se adapta este relato a un manga para adultos a cargo de Gou Tanabe del que hoy presentamos su primera parte.

Este conocido mangaka autor de obras como Mr. Nobody, se ha encargado de adaptar otras obras de Lovecraft como La Llamada de Chtulhu, La Sombra sobre Innsmouth o El Sabueso y otras historias. Y es que el vínculo con el autor de Providence parecía predestinado ya que el estilo que Tanabe imprime a sus trabajos se adapta muy bien al terror cósmico de Lovecraft y eso que esta vez tenía ante sí un reto mayúsculo.

Las Montañas de la Locura cuenta la historia de una expedición de la Universidad de Miskatonic al continente Antártico en 1930, con el objetivo de llegar allí donde el hombre todavía no había estado. Esta expedición compuesta por renombrados expertos de la universidad estaba formada por geólogos, biólogos, físicos e ingenieros, zarpa con toda la ilusión del mundo pero no tardará mucho hasta encontrar su fatal destino.

Y es que Tanabe no ahorra balas y desde el prólogo del manga se nos muestra al profesor Dyer, un reputado geólogo, llegando a un campamento base instalado por miembros de la expedición que lidera y que se habían adelantado. El descubrimiento de sus cadáveres mutilados es un funesto augurio para que tras unas pocas páginas regresemos al inicio de la historia, con la presentación de los miembros de este grupo y su llegada a las aguas glaciares al bordo de los buques Arkham y Miskatonic.

Dyer, es el protagonista principal de la historia ya que esta se presenta de manera fragmentada, en la que conocemos el fatal desenlace para el grupo del doctor Lake, el biólogo, quien había afirmado haber realizado un descubrimiento histórico. En el relato original no recuerdo que se pusiera tanto énfasis en los preparativos iniciales, pero sin duda el manga aporta un nuevo prisma al humanizar a los personajes mucho más gracias al dibujo. Tras el descubrimiento de unos extraños fósiles, el grupo se divide en dos y una avanzadilla descubre una inmensa y aterradora cordillera negra en el corazón más recóndito de la Antártica, lo que convierte este hallazgo en un auténtico hito.

En el relato original no teníamos todos los diálogos que aquí se desarrollan ya que la historia se narraba de forma mucho más retrospectiva, y esto ayuda a que las decisiones y motivaciones de sus personajes tengan una base mucho más sólida. Este relato se cuece a fuego lento porque el desasosiego y el miedo que viven sus personajes

Hace más de 80 años que Lovecraft escribió esta historia y todavía hoy se mantienen vigentes muchas de las bases de su terror a lo desconocido, el miedo irracional a algo que no comprendemos y todo ello está muy presente en este manga. Veremos como en muchas páginas los personajes se congratulan de estar avanzado en el progreso de la humanidad, gracias a medios como la construcción de una nueva perforadora. Pero en contrapunto Lovecraft siempre deja que los personajes vayan perdiendo la cordura en cuanto caen en la cuenta de los insectos que somos para los temibles dioses primigenios que habitan los mitos que ayudó a crear.

En cuanto al dibujo, Tanabe logra crear algo con mucha personalidad a pesar de tener que plasmar un horizonte totalmente blanco como el de la Antártida, en viñetas incoloras como es habitual en los mangas. No diré que el resultado me es del todo satisfactorio porque hay escenas que me han parecido algo confusas al tener que recrear muchas sombras en algunos paisajes. Pero bueno, que el acabado no sea del todo claro por la homogeneidad cromática en las ilustraciones, no quita que el dibujo tenga un gran detalle destacando el enorme realismo en las expresiones faciales de los personajes y alguna magnífica ilustración del paisaje de la Antártida a doble página que captura toda su grandiosidad con gran fuerza.

En cuanto a la edición, Planeta Cómic ha mantenido el sentido de lectura oriental como suele habitual en muchas obras de este estilo. Este primer volumen no incluye ningún extra pero sus 288 páginas están protegidas con mucho mimo gracias a una cubierta de tapa dura. Habrá que esperar un par de meses para asistir al desenlace de esta fantástica historia, pero si os gusta el terror de Lovecraft y sois amantes del manga, no podéis dejar escapar esta obra.





Reseña: Las Montañas de la Locura - Lovecraft nº 01/02 (Gou Tanabe)

 


Uno de mis relatos favoritos de H.P. Lovecraft es el de Las Montañas de la Locura. En parte porque fue el primero con el que me introduje en su universo de terror cósmico, pero también porque es una historia que recoger a la perfección todos los elementos sobre los que descansa su obra. Quince años después de su publicación original, Planeta Cómic nos trae en una cuidada edición de tapa dura dividida en dos entregas donde se adapta este relato a un manga para adultos a cargo de Gou Tanabe del que hoy presentamos su primera parte.

Este conocido mangaka autor de obras como Mr. Nobody, se ha encargado de adaptar otras obras de Lovecraft como La Llamada de Chtulhu, La Sombra sobre Innsmouth o El Sabueso y otras historias. Y es que el vínculo con el autor de Providence parecía predestinado ya que el estilo que Tanabe imprime a sus trabajos se adapta muy bien al terror cósmico de Lovecraft y eso que esta vez tenía ante sí un reto mayúsculo.

Las Montañas de la Locura cuenta la historia de una expedición de la Universidad de Miskatonic al continente Antártico en 1930, con el objetivo de llegar allí donde el hombre todavía no había estado. Esta expedición compuesta por renombrados expertos de la universidad estaba formada por geólogos, biólogos, físicos e ingenieros, zarpa con toda la ilusión del mundo pero no tardará mucho hasta encontrar su fatal destino.

Y es que Tanabe no ahorra balas y desde el prólogo del manga se nos muestra al profesor Dyer, un reputado geólogo, llegando a un campamento base instalado por miembros de la expedición que lidera y que se habían adelantado. El descubrimiento de sus cadáveres mutilados es un funesto augurio para que tras unas pocas páginas regresemos al inicio de la historia, con la presentación de los miembros de este grupo y su llegada a las aguas glaciares al bordo de los buques Arkham y Miskatonic.

Dyer, es el protagonista principal de la historia ya que esta se presenta de manera fragmentada, en la que conocemos el fatal desenlace para el grupo del doctor Lake, el biólogo, quien había afirmado haber realizado un descubrimiento histórico. En el relato original no recuerdo que se pusiera tanto énfasis en los preparativos iniciales, pero sin duda el manga aporta un nuevo prisma al humanizar a los personajes mucho más gracias al dibujo. Tras el descubrimiento de unos extraños fósiles, el grupo se divide en dos y una avanzadilla descubre una inmensa y aterradora cordillera negra en el corazón más recóndito de la Antártica, lo que convierte este hallazgo en un auténtico hito.

En el relato original no teníamos todos los diálogos que aquí se desarrollan ya que la historia se narraba de forma mucho más retrospectiva, y esto ayuda a que las decisiones y motivaciones de sus personajes tengan una base mucho más sólida. Este relato se cuece a fuego lento porque el desasosiego y el miedo que viven sus personajes

Hace más de 80 años que Lovecraft escribió esta historia y todavía hoy se mantienen vigentes muchas de las bases de su terror a lo desconocido, el miedo irracional a algo que no comprendemos y todo ello está muy presente en este manga. Veremos como en muchas páginas los personajes se congratulan de estar avanzado en el progreso de la humanidad, gracias a medios como la construcción de una nueva perforadora. Pero en contrapunto Lovecraft siempre deja que los personajes vayan perdiendo la cordura en cuanto caen en la cuenta de los insectos que somos para los temibles dioses primigenios que habitan los mitos que ayudó a crear.

En cuanto al dibujo, Tanabe logra crear algo con mucha personalidad a pesar de tener que plasmar un horizonte totalmente blanco como el de la Antártida, en viñetas incoloras como es habitual en los mangas. No diré que el resultado me es del todo satisfactorio porque hay escenas que me han parecido algo confusas al tener que recrear muchas sombras en algunos paisajes. Pero bueno, que el acabado no sea del todo claro por la homogeneidad cromática en las ilustraciones, no quita que el dibujo tenga un gran detalle destacando el enorme realismo en las expresiones faciales de los personajes y alguna magnífica ilustración del paisaje de la Antártida a doble página que captura toda su grandiosidad con gran fuerza.

En cuanto a la edición, Planeta Cómic ha mantenido el sentido de lectura oriental como suele habitual en muchas obras de este estilo. Este primer volumen no incluye ningún extra pero sus 288 páginas están protegidas con mucho mimo gracias a una cubierta de tapa dura. Habrá que esperar un par de meses para asistir al desenlace de esta fantástica historia, pero si os gusta el terror de Lovecraft y sois amantes del manga, no podéis dejar escapar esta obra.





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