Admitámoslo… TODOS TENEMOS NUESTRAS MIERDAS.

Mientras caminamos por esta inmensa bola de barro vamos tomando decisiones cuyas consecuencias en el mejor de los casos no tienen mayores inferencias en nuestras vidas, y en el peor de ellos es una pequeña piedra que vamos acumulando en una mochila, que con el paso de los años que nos lastra, haciendo que cada paso tengamos que remolcar cientos de pequeños traumas, con o sin sentido. Por eso la idea de Tom King en Héroes en Crisis es tan buena, es tan poderosa, es… joder… es que es una absoluta genialidad. Si tú, pequeña y gris persona, tienes tus muertos en el armario con los que lidiar mientras arrastras tus pies en tu, en el mejor de los casos, anodina vida, imagina lo que deberán de soportar las mentes de los superhéroes, personas que han visto morir amigos, desaparecer compañeros, perder batallas o defender nuestra realidad a costa de sus propias vidas. Personas enfrentadas día a día a situaciones altamente estresantes, que van erosionando poco su cordura. Todos ellos necesitan una salida, necesitan un salvavidas al que agarrarse para no terminar un mal día convertidos en un supervillanos.

De esta necesidad nace "Santuario", un complejo construido en mitad de ninguna parte por Superman, Wonder Woman y Batman, un lugar al que los “súpers” pueden ir a descansar de forma anónima, a lidiar con sus demonios y lidiar con el tremendo trauma que es enfrentarse a una lucha sin fin donde cada día se sufre una batalla. Un lugar secreto de sagrado reposo, aislado del mundo, donde ocultarse mientras se recuperan de estos problemas, mientras la opinión pública piensa que están en su Batcueva, fotaleza, isla o base secreta particular esperando un nuevo asalto. Pero un terrible suceso ocurre en Santuario y todos los héroes que en ese momento se encuentran en las instalaciones son brutalmente asesinados y sus confesiones secretas reveladas al mundo entero. El mundo se encuentra en shock por la terrible notica y por la reveladora verdad de que los súpers son tan frágiles o más que los humanos corrientes.

Dejando a un lado el desenlace de la obra, Héroes en Crisis, es un asombroso viaje a la psique de unos superhéroes atenazados por las incertidumbres propias de un día normal, pero agravado con por la presión mental derivada de situaciones de alto estrés como lidiar con los problemas de la doble identidad, el constante acoso de los medios, la incapacidad de detener a un villano que constantemente se escapa o la certidumbre de una cama vacía al final del día. Es cierto, hay muertes, hay investigación, hay plot twist que pretende torcerte el culo, hay de todo eso y mucho más,  pero donde realmente está el jugo, donde King pone más empeño, es en las miserias de “gente” que pensábamos indestructibles mental y físicamente… Por eso y porque, admitámoslo también, escarbar en la basura de ciertas personas en ocasiones es divertido.

A nivel gráfico no se le puede poner un pero. En los lápices tenemos a tres grandes genios como Clay Mann, Lee Weeks y Mitch Gerads, que lo dan todo para estar a la altura del guion de King. Los tres artistas mantienen, más o menos, el mismo estilo durante toda la serie, cosa que es de agradecer ya que nos evitaremos la típica sorpresa de encontrar personajes dibujados de forma discordante dependiendo el número. Los tres artistas, hay que llamarlos así, nos van a dejar grandes portadas, splash pages y en todo momento usan la distribución de viñetas para imprimir el ritmo que el guión va pidiendo. Pero donde mejor se manejan, donde más se lucen y donde más “se gustan” es en las escenas donde los súpers se desnudan, figuradamente, y nos cuentan sus secretos y miedos más personales. Momentos de intimidad en los las emociones de los superhéroes están a flor de piel y en los que, dirigiéndose a un interlocutor que no es otro que el propio lector, solo piden que alguien los escuche y los dirija por el camino adecuado.

ECC es la encargada de traernos esta obra de Tom King, una mirada profunda al alma de los superhéroes, independientemente de que te guste o no el desenlace final de la misma, es innegable que estamos ante una de esas trabajos emblemáticos que hacen grande el universo de los cómics por su temática, guión, y por las connotaciones que aporta a las personalidades de los superhéroes. Una pena que se quede en un verso suelto y que sus consecuencias no permeen en el universo DC. 



Reseña: Héroes en Crisis (Tom King)



Admitámoslo… TODOS TENEMOS NUESTRAS MIERDAS.

Mientras caminamos por esta inmensa bola de barro vamos tomando decisiones cuyas consecuencias en el mejor de los casos no tienen mayores inferencias en nuestras vidas, y en el peor de ellos es una pequeña piedra que vamos acumulando en una mochila, que con el paso de los años que nos lastra, haciendo que cada paso tengamos que remolcar cientos de pequeños traumas, con o sin sentido. Por eso la idea de Tom King en Héroes en Crisis es tan buena, es tan poderosa, es… joder… es que es una absoluta genialidad. Si tú, pequeña y gris persona, tienes tus muertos en el armario con los que lidiar mientras arrastras tus pies en tu, en el mejor de los casos, anodina vida, imagina lo que deberán de soportar las mentes de los superhéroes, personas que han visto morir amigos, desaparecer compañeros, perder batallas o defender nuestra realidad a costa de sus propias vidas. Personas enfrentadas día a día a situaciones altamente estresantes, que van erosionando poco su cordura. Todos ellos necesitan una salida, necesitan un salvavidas al que agarrarse para no terminar un mal día convertidos en un supervillanos.

De esta necesidad nace "Santuario", un complejo construido en mitad de ninguna parte por Superman, Wonder Woman y Batman, un lugar al que los “súpers” pueden ir a descansar de forma anónima, a lidiar con sus demonios y lidiar con el tremendo trauma que es enfrentarse a una lucha sin fin donde cada día se sufre una batalla. Un lugar secreto de sagrado reposo, aislado del mundo, donde ocultarse mientras se recuperan de estos problemas, mientras la opinión pública piensa que están en su Batcueva, fotaleza, isla o base secreta particular esperando un nuevo asalto. Pero un terrible suceso ocurre en Santuario y todos los héroes que en ese momento se encuentran en las instalaciones son brutalmente asesinados y sus confesiones secretas reveladas al mundo entero. El mundo se encuentra en shock por la terrible notica y por la reveladora verdad de que los súpers son tan frágiles o más que los humanos corrientes.

Dejando a un lado el desenlace de la obra, Héroes en Crisis, es un asombroso viaje a la psique de unos superhéroes atenazados por las incertidumbres propias de un día normal, pero agravado con por la presión mental derivada de situaciones de alto estrés como lidiar con los problemas de la doble identidad, el constante acoso de los medios, la incapacidad de detener a un villano que constantemente se escapa o la certidumbre de una cama vacía al final del día. Es cierto, hay muertes, hay investigación, hay plot twist que pretende torcerte el culo, hay de todo eso y mucho más,  pero donde realmente está el jugo, donde King pone más empeño, es en las miserias de “gente” que pensábamos indestructibles mental y físicamente… Por eso y porque, admitámoslo también, escarbar en la basura de ciertas personas en ocasiones es divertido.

A nivel gráfico no se le puede poner un pero. En los lápices tenemos a tres grandes genios como Clay Mann, Lee Weeks y Mitch Gerads, que lo dan todo para estar a la altura del guion de King. Los tres artistas mantienen, más o menos, el mismo estilo durante toda la serie, cosa que es de agradecer ya que nos evitaremos la típica sorpresa de encontrar personajes dibujados de forma discordante dependiendo el número. Los tres artistas, hay que llamarlos así, nos van a dejar grandes portadas, splash pages y en todo momento usan la distribución de viñetas para imprimir el ritmo que el guión va pidiendo. Pero donde mejor se manejan, donde más se lucen y donde más “se gustan” es en las escenas donde los súpers se desnudan, figuradamente, y nos cuentan sus secretos y miedos más personales. Momentos de intimidad en los las emociones de los superhéroes están a flor de piel y en los que, dirigiéndose a un interlocutor que no es otro que el propio lector, solo piden que alguien los escuche y los dirija por el camino adecuado.

ECC es la encargada de traernos esta obra de Tom King, una mirada profunda al alma de los superhéroes, independientemente de que te guste o no el desenlace final de la misma, es innegable que estamos ante una de esas trabajos emblemáticos que hacen grande el universo de los cómics por su temática, guión, y por las connotaciones que aporta a las personalidades de los superhéroes. Una pena que se quede en un verso suelto y que sus consecuencias no permeen en el universo DC. 



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