Hoy día cualquier aficionado de los tebeos que se precie de serlo sabe quiénes son y qué han hecho hasta hoy el dúo dinámico formado por Ed Brubaker y Sean Phillips. Pero allá por el 2003, 17 años antes del apocalipsis, comenzaban a colaborar por primera vez en un tebeo que mezclaba su ya característico y definitorio estilo noir con espionaje y superhéroes en la obra que hoy nos trae en una edición integral maravillosa ECC Ediciones

Os estoy hablando de, vamos a decirlo ya, esa obra maestra llamada Sleeper.

Holden Carver es un metahumano con la capacidad de devolver el daño que se le provoca, y que trabaja bajo las órdenes de Tao, el implacable líder de una organización terrorista que cada vez lleva a cabo golpes más intensos y violentos, y que últimamente está empezando a contar con otros metahumanos en sus filas. Pronto descubriremos que Carver es nada menos que un agente doble que sólo responde ante su superior directo y único conocedor de sus auténticas intenciones, John Lynch. Pero Lynch muere. Ya nadie sabe la verdad sobre Carver. Sólo queda mantener la tapadera. ¿Pero hasta cuándo? ¿Y a qué precio? 

Cuando las líneas que separan tus vidas paralelas empiezan a difuminarse todo se complica y es aquí donde Brubaker despliega su arsenal de recursos y mecanismos del género negro para regalarnos un desarrollo que nos mantiene en un contínuo cliffhanger donde tu único aliado y a la vez tu mayor enemigo eres tú mismo, mostrándonos la mente del protagonista como pocas veces hemos podido hacer en un tebeo. El pulso de Brubaker nos lleva a través de un trepidantísimo thriller que te dejará sin aliento hasta llegar al clímax de una historia donde nada ni nadie es lo que parece.

Pero es que además, el talento de Brubaker es llevado en volandas por Sean Phillips, que también saca a pasear su talento con un dibujo que roba influencias de Aparo y Buscema, y que trabaja mucho los contrastes fuertes entre luz y sombra, usando siempre negros puros en lugar de degradados. Además refuerza mucho la sensación de opresión usando muchos primeros planos muy cerrados y una curiosa composición de página que tira mucho de viñetas superpuestas, que además contrastan con los flashbacks, de trazo más limpio y tonos mucho más luminosos. Brillan con luz propia las escenas de acción, excelentemente compuestas para seguirlas sin ningún problema.

Pocas obras del noveno arte se me ocurren que a día de hoy resulten tan vigentes y disfrutables por prácticamente cualquier tipo de lector, sea cual sea su género predilecto, pero es lo que tienen las obras maestras. Y es que es Sleeper una auténtica gozada para disfrutar junto a un humeante café, sin interrupciones, para zambullirse en su trama y bucear por sus viñetas. Complejo, denso y enormemente gratificante, este tebeo es uno de esos que aguanta múltiples lecturas, y en todas ellas podremos captar nuevos elementos y matices en los personajes.

La deliciosa, DELICIOSA edición que nos trae ECC presenta más de 600 páginas que contienen los 24 números que componen las Season One y Season two, el especial titulado Coup d’Etat y mogollón de material extra escoltados por una tapa dura en papel de buen gramaje. El tomo, eso sí, es algo más pequeño de lo que suelen ser este tipo de ediciones, lo que seguramente hará zumbar el TOC de más de un coleccionista. Pero si, como yo, no os importa ese pequeño escalón en vuestra estantería, la edición integral de Sleeper es una muy buena opción para gastar vuestro dinero mensual de tebeos.


Reseña: Sleeper (Ed Brubaker y Sean Phillips)


Hoy día cualquier aficionado de los tebeos que se precie de serlo sabe quiénes son y qué han hecho hasta hoy el dúo dinámico formado por Ed Brubaker y Sean Phillips. Pero allá por el 2003, 17 años antes del apocalipsis, comenzaban a colaborar por primera vez en un tebeo que mezclaba su ya característico y definitorio estilo noir con espionaje y superhéroes en la obra que hoy nos trae en una edición integral maravillosa ECC Ediciones

Os estoy hablando de, vamos a decirlo ya, esa obra maestra llamada Sleeper.

Holden Carver es un metahumano con la capacidad de devolver el daño que se le provoca, y que trabaja bajo las órdenes de Tao, el implacable líder de una organización terrorista que cada vez lleva a cabo golpes más intensos y violentos, y que últimamente está empezando a contar con otros metahumanos en sus filas. Pronto descubriremos que Carver es nada menos que un agente doble que sólo responde ante su superior directo y único conocedor de sus auténticas intenciones, John Lynch. Pero Lynch muere. Ya nadie sabe la verdad sobre Carver. Sólo queda mantener la tapadera. ¿Pero hasta cuándo? ¿Y a qué precio? 

Cuando las líneas que separan tus vidas paralelas empiezan a difuminarse todo se complica y es aquí donde Brubaker despliega su arsenal de recursos y mecanismos del género negro para regalarnos un desarrollo que nos mantiene en un contínuo cliffhanger donde tu único aliado y a la vez tu mayor enemigo eres tú mismo, mostrándonos la mente del protagonista como pocas veces hemos podido hacer en un tebeo. El pulso de Brubaker nos lleva a través de un trepidantísimo thriller que te dejará sin aliento hasta llegar al clímax de una historia donde nada ni nadie es lo que parece.

Pero es que además, el talento de Brubaker es llevado en volandas por Sean Phillips, que también saca a pasear su talento con un dibujo que roba influencias de Aparo y Buscema, y que trabaja mucho los contrastes fuertes entre luz y sombra, usando siempre negros puros en lugar de degradados. Además refuerza mucho la sensación de opresión usando muchos primeros planos muy cerrados y una curiosa composición de página que tira mucho de viñetas superpuestas, que además contrastan con los flashbacks, de trazo más limpio y tonos mucho más luminosos. Brillan con luz propia las escenas de acción, excelentemente compuestas para seguirlas sin ningún problema.

Pocas obras del noveno arte se me ocurren que a día de hoy resulten tan vigentes y disfrutables por prácticamente cualquier tipo de lector, sea cual sea su género predilecto, pero es lo que tienen las obras maestras. Y es que es Sleeper una auténtica gozada para disfrutar junto a un humeante café, sin interrupciones, para zambullirse en su trama y bucear por sus viñetas. Complejo, denso y enormemente gratificante, este tebeo es uno de esos que aguanta múltiples lecturas, y en todas ellas podremos captar nuevos elementos y matices en los personajes.

La deliciosa, DELICIOSA edición que nos trae ECC presenta más de 600 páginas que contienen los 24 números que componen las Season One y Season two, el especial titulado Coup d’Etat y mogollón de material extra escoltados por una tapa dura en papel de buen gramaje. El tomo, eso sí, es algo más pequeño de lo que suelen ser este tipo de ediciones, lo que seguramente hará zumbar el TOC de más de un coleccionista. Pero si, como yo, no os importa ese pequeño escalón en vuestra estantería, la edición integral de Sleeper es una muy buena opción para gastar vuestro dinero mensual de tebeos.


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