Flash regresa al Blog de Reserva de Mana dispuesto a demostrar que no hay nada más rápido que el velocista escarlata, es un apodo de “abuelo carca” pero es lo que con la edad ya me toca ser. En “La Velocidad de la Oscuridad” el guionista Joshua Williamson, padre de la excelente “La Liga de la Justicia vs Escuadrón Suicida”, nos trae una interesante historia donde el joven Barry Allen y su side-kick Kid Flash deben hacer frente a un antiguo enemigo al que creían aliado, Shade y su capacidad de dominar las sombras.

En este arco argumental, perteneciente DC Renacimiento, Williamson nos cuenta como Barry continua con el entrenamiento de Wally West en el conocimiento y dominio de la fuerza de la velocidad. Pero aunque Flash es el hombre más rápido del universo, lo siento por ti Superman límpiate las lagrimas pero eso es así, no llega a ser omnipresente y no puede estar dos sitios a la vez. Por esta razón mientras Barry cuelga su traje “colorao” y está disfrutando de su vida “normal” junto a Iris descubre amargamente como Kid Flash esta enfrentándose al crimen el sin ninguna supervisión. Y no solo es una actividad que está desarrollando en Central City, Wally en su afán por demostrar a Flash que es digno de la fuerza de la velocidad, también se escabulle para enrolarse esporádicamente en aventuras con los Titanes. Ante tal descubrimiento Flash no le queda otra opción que dejar fuera del entrenamiento a Wally West (Kid Flash), cosa que no se toma demasiado bien y en su intento por demostrar que Flash está equivocado se adentrará en el peligroso mundo de las sombras y arrastrará a la oscuridad a Iris y a Flash. Y como dirían en el mítico “Un, dos, tres”, buscad en wikipedia aquellos nacidos a partir del 2000, “Hasta aquí puedo leer”.

En este entretenido y rápido de leer, normal siendo Flash “guiño, guiño”, Williamson no solo enfrenta a Flash y Kid Flash a una oscuridad física sino que también es alegórica ya que la relación entre los dos velocistas está envuelta en la oscuridad de la desconfianza y ambos tendrán que buscar la luz del vinculo que les unía tan profundamente, no sólo como amigos si no como héroes, para reconciliarse y volver a confiar el uno en el otro, cosa bastante difícil para Barry que se siente profundamente traicionado por los actos de un Wally West obsesionado con demostrar a su maestro que ya esta preparado para enfrentarse al mundo el solo, ahhhh juventud divino tesoro...

Llegamos ahora a la parte más variopinta de este tomo, el dibujo. Y esto lo digo de manera literal. Williamson se rodea de hasta 4 dibujantes para dar vida a su guión: Jorge Corona, Felipe Watanabe, Davide Gianfelice y Neil Googe, todos ellos grandes lápices dentro y fuera de DC. Como resultado “La Velocidad Oscura” es un crisol de estilos que van desde el trazado más dinámico de Corona o al dibujo más clásico de Watanabe. Esta mezcla de estilos pueden ser toda una explosión visual o, dependiendo del lector, una ruptura con la armonía del guión. Esto ya va a gusto del consumidor por que como se dice por ahí “para gustos colores”. En cualquier caso todos y cada uno de ellos hacen un excelente trabajo en su parcela que se ve, además, muy favorecido gracias al genial trabajo de Plasencia y Sotomayor en el coloreado de las viñetas, en este apartado si que hay unanimidad en el trabajo llenando el cómic de contrastes entre el mundo real y el de las sombras.

La Velocidad Oscura es un interesantísimo arco argumento que no te puedes perder si eres fan de Flash y que continúa a “El Relampago cae Dos Veces”, pero que no es necesario leer para poder disfrutrar de esta nueva aventura del Hombre más rápido de la tierra.

ECC Ediciones nos trae este tomo recopilatorio formato cartoné, de 128 páginas a color, que podéis adquirir aquí.

Reseña: Flash La Velocidad de la Oscuridad (Joshua Williamson)



Flash regresa al Blog de Reserva de Mana dispuesto a demostrar que no hay nada más rápido que el velocista escarlata, es un apodo de “abuelo carca” pero es lo que con la edad ya me toca ser. En “La Velocidad de la Oscuridad” el guionista Joshua Williamson, padre de la excelente “La Liga de la Justicia vs Escuadrón Suicida”, nos trae una interesante historia donde el joven Barry Allen y su side-kick Kid Flash deben hacer frente a un antiguo enemigo al que creían aliado, Shade y su capacidad de dominar las sombras.

En este arco argumental, perteneciente DC Renacimiento, Williamson nos cuenta como Barry continua con el entrenamiento de Wally West en el conocimiento y dominio de la fuerza de la velocidad. Pero aunque Flash es el hombre más rápido del universo, lo siento por ti Superman límpiate las lagrimas pero eso es así, no llega a ser omnipresente y no puede estar dos sitios a la vez. Por esta razón mientras Barry cuelga su traje “colorao” y está disfrutando de su vida “normal” junto a Iris descubre amargamente como Kid Flash esta enfrentándose al crimen el sin ninguna supervisión. Y no solo es una actividad que está desarrollando en Central City, Wally en su afán por demostrar a Flash que es digno de la fuerza de la velocidad, también se escabulle para enrolarse esporádicamente en aventuras con los Titanes. Ante tal descubrimiento Flash no le queda otra opción que dejar fuera del entrenamiento a Wally West (Kid Flash), cosa que no se toma demasiado bien y en su intento por demostrar que Flash está equivocado se adentrará en el peligroso mundo de las sombras y arrastrará a la oscuridad a Iris y a Flash. Y como dirían en el mítico “Un, dos, tres”, buscad en wikipedia aquellos nacidos a partir del 2000, “Hasta aquí puedo leer”.

En este entretenido y rápido de leer, normal siendo Flash “guiño, guiño”, Williamson no solo enfrenta a Flash y Kid Flash a una oscuridad física sino que también es alegórica ya que la relación entre los dos velocistas está envuelta en la oscuridad de la desconfianza y ambos tendrán que buscar la luz del vinculo que les unía tan profundamente, no sólo como amigos si no como héroes, para reconciliarse y volver a confiar el uno en el otro, cosa bastante difícil para Barry que se siente profundamente traicionado por los actos de un Wally West obsesionado con demostrar a su maestro que ya esta preparado para enfrentarse al mundo el solo, ahhhh juventud divino tesoro...

Llegamos ahora a la parte más variopinta de este tomo, el dibujo. Y esto lo digo de manera literal. Williamson se rodea de hasta 4 dibujantes para dar vida a su guión: Jorge Corona, Felipe Watanabe, Davide Gianfelice y Neil Googe, todos ellos grandes lápices dentro y fuera de DC. Como resultado “La Velocidad Oscura” es un crisol de estilos que van desde el trazado más dinámico de Corona o al dibujo más clásico de Watanabe. Esta mezcla de estilos pueden ser toda una explosión visual o, dependiendo del lector, una ruptura con la armonía del guión. Esto ya va a gusto del consumidor por que como se dice por ahí “para gustos colores”. En cualquier caso todos y cada uno de ellos hacen un excelente trabajo en su parcela que se ve, además, muy favorecido gracias al genial trabajo de Plasencia y Sotomayor en el coloreado de las viñetas, en este apartado si que hay unanimidad en el trabajo llenando el cómic de contrastes entre el mundo real y el de las sombras.

La Velocidad Oscura es un interesantísimo arco argumento que no te puedes perder si eres fan de Flash y que continúa a “El Relampago cae Dos Veces”, pero que no es necesario leer para poder disfrutrar de esta nueva aventura del Hombre más rápido de la tierra.

ECC Ediciones nos trae este tomo recopilatorio formato cartoné, de 128 páginas a color, que podéis adquirir aquí.

No hay comentarios:

Publicar un comentario