Tan sabio como el maestro Yoda, tan poderoso como el maestro Windu”. Estas palabras que Anakin le dedicaba a Obi-Wan en la trilogía de precuelas no eran una mera adulación, eran fruto de una admiración sincera y profunda y desde que las escuché se avivó en mí el deseo de saber más sobre ese personaje interpretado en la gran pantalla por Samuel L Jackson.

Años después he podido leer una aventura centrada en este Maestro Jedi, ya que Planeta Cómic ha reunido en un único tomo recopilatorio las cinco grapas que conforman el arco de Mace Windu: Jedi de la República. Para ello al frente del guión han colocado a Matt Owens y en el dibujo ha estado Denys Cowan con los lápices y Roberto Poggi con las tintas, contando de manera excepcional en el cuarto número con Edgar Salazar y Scott Hanna para estos mismos menesteres.

Mace Windu es un personaje que me gusta mucho debido a esa seguridad en sí mismo, a esa personalidad que le hace incluso lucir bien un sable de luz violáceo, a ese inmenso poder del que ya en las películas hace incluso gala plantándole cara al mismísimo Darth Sidius y que solo la gran traición de Anakin parece poder quitar de en medio. Pero antes de que ese funesto momento llegue, Mace Windu: Jedi de la República nos sitúa en el tumultuoso marco de las Guerras Clon, justo a caballo entre El Ataque de los Clones y La Venganza de los Sith, ya que al propio Mace se le asigna una misión como General Jedi de inspeccionar el planeta jungla Hissrich, donde se ha detectado una fuerte actividad clon.

El guión de Owens ha dispuesto a Windu de forma que a pesar de que ostenta el rango de Maestro Jedi, es tratado casi más como un militar y con cierto grado de altivez desde el propio Consejo Jedi, dándole órdenes y mostrándonos a un Windu distinto cuya autoridad puede dejar al lector algo desubicado en esta escena principal. Por suerte esa sensación se desvanece rápido al conformar a su comando de expedición con tres personajes de resultado final totalmente dispar.

Por un lado tenemos a Rissa Mano, una Caballero Jedi que es una gran experta como piloto e ingeniera además de tener mucho potencial para la lucha, algo que pese a que sobre el papel nos dice cosas buenas, lo cierto es que es quizás el personaje más desaprovechado de todo el cómic. En segundo lugar tenemos a Kit Fisto, miembro del consejo y un viejo conocido del fan de Star Wars ya que ya incluso en las películas hemos podido verle en acción, tanto en el episodio II usando la fuerza, como en el episodio III muriendo ante Palpatine durante el intento de arresto del peligroso canciller. En último lugar tenemos al gran personaje del cómic: Prosset Dibs del cual hablaremos con algo de detenimiento una vez que nos hayamos situado en la historia.

Y es que los cuatro juntos llegarán a Hissrih y verán como la diezmada población local sufre de la explotación que hace el ejército separatista de los droides sobre la superficie del planeta, el trillado argumento del canto a la naturaleza que aquí por suerte sirve de espoleta para un espinoso tema que promete mucho calado en la nueva etapa de Star Wars tras su compra por Disney. Y es que este irrelevante planeta contiene una gran fuente de energía natural y el consejo Jedi parece dispuesto a estudiar su impacto y posibles beneficios.

Para el bueno del maestro Prosset ese ansia del Consejo Jedi por evitar que el ejército droide se hiciera con esa fuente de energía muestra dudas sobre la ética de los actos e intenciones del Consejo abriendo de nuevo el melón que trae a colación el propio Luke Skywalker en Los Últimos Jedi sobre la vanidad de los Jedi y como se pudieron alejar de su camino al convertirse en armas de guerra en manos de la República.

El cómic tiene algún momento muy interesante como la aparición del General Grievous, omnipresente cuando los droides separatistas hacen acto de presencia, pero también alguna sombra protagonizada en esta ocasión por el antagonista del volumen, el androide mercenario AD-W4, un autómata que solo se mueve por dinero pero al cual le falta peso, alma y matices para ser un personaje que sea mínimamente memorable. La presencia del androide parece por momentos metida con calzador por dar algo más de empaque a la amenaza separatista, aunque desde luego serán las propias tribulaciones en el seno de la avanzadilla Jedi las que nos mantengan pegados a las páginas.

Sin duda el punto álgido será conocer mucho más a fondo a Mace Windu, su pasado, su forma de actuar y de entender el código Jedi y también como no sus artes de combate, área donde destaca (“tan poderoso como el maestro Windu”), ya que la trama de la amenaza al planeta y la energía queda muy diluida en un segundo plano.

Aunque tenemos viñetas francamente buenas, el nivel general de los lápices no me ha parecido tan redondo como en otros productos similares, a pesar de que se agradece que se mantenga el manual de estilo en la maquetación a la hora de colocar letreros para planetas o eventos, dando homogeneidad en este sentido al nuevo universo expandido y siendo todo un acierto este aspecto. El cambio de dibujante en la cuarta grapa afea algo el conjunto pero nos permite también apreciar distintas aproximaciones a la acción y a los personajes con lo que entrará mucho en juego la valoración que hagamos de un apartado artístico que es una montaña rusa de altibajos e irregularidades.

Con Mace Windu: Jedi de la República no estamos ante uno de los productos top que han salido en cómics en los últimos años, pero sí ante una oportunidad de oro para los fans de este Maestro Jedi de conocer mucho más de su vida, obra y psicología. Su precio en la horma habitual de 16,95€ ofrece 120 páginas y encuadernación en tomo, así que si sois amantes del personaje no podéis tener mejor excusa para haceros con él aquí.

Reseña: Star Wars Mace Windu (Denys Cowan)


Tan sabio como el maestro Yoda, tan poderoso como el maestro Windu”. Estas palabras que Anakin le dedicaba a Obi-Wan en la trilogía de precuelas no eran una mera adulación, eran fruto de una admiración sincera y profunda y desde que las escuché se avivó en mí el deseo de saber más sobre ese personaje interpretado en la gran pantalla por Samuel L Jackson.

Años después he podido leer una aventura centrada en este Maestro Jedi, ya que Planeta Cómic ha reunido en un único tomo recopilatorio las cinco grapas que conforman el arco de Mace Windu: Jedi de la República. Para ello al frente del guión han colocado a Matt Owens y en el dibujo ha estado Denys Cowan con los lápices y Roberto Poggi con las tintas, contando de manera excepcional en el cuarto número con Edgar Salazar y Scott Hanna para estos mismos menesteres.

Mace Windu es un personaje que me gusta mucho debido a esa seguridad en sí mismo, a esa personalidad que le hace incluso lucir bien un sable de luz violáceo, a ese inmenso poder del que ya en las películas hace incluso gala plantándole cara al mismísimo Darth Sidius y que solo la gran traición de Anakin parece poder quitar de en medio. Pero antes de que ese funesto momento llegue, Mace Windu: Jedi de la República nos sitúa en el tumultuoso marco de las Guerras Clon, justo a caballo entre El Ataque de los Clones y La Venganza de los Sith, ya que al propio Mace se le asigna una misión como General Jedi de inspeccionar el planeta jungla Hissrich, donde se ha detectado una fuerte actividad clon.

El guión de Owens ha dispuesto a Windu de forma que a pesar de que ostenta el rango de Maestro Jedi, es tratado casi más como un militar y con cierto grado de altivez desde el propio Consejo Jedi, dándole órdenes y mostrándonos a un Windu distinto cuya autoridad puede dejar al lector algo desubicado en esta escena principal. Por suerte esa sensación se desvanece rápido al conformar a su comando de expedición con tres personajes de resultado final totalmente dispar.

Por un lado tenemos a Rissa Mano, una Caballero Jedi que es una gran experta como piloto e ingeniera además de tener mucho potencial para la lucha, algo que pese a que sobre el papel nos dice cosas buenas, lo cierto es que es quizás el personaje más desaprovechado de todo el cómic. En segundo lugar tenemos a Kit Fisto, miembro del consejo y un viejo conocido del fan de Star Wars ya que ya incluso en las películas hemos podido verle en acción, tanto en el episodio II usando la fuerza, como en el episodio III muriendo ante Palpatine durante el intento de arresto del peligroso canciller. En último lugar tenemos al gran personaje del cómic: Prosset Dibs del cual hablaremos con algo de detenimiento una vez que nos hayamos situado en la historia.

Y es que los cuatro juntos llegarán a Hissrih y verán como la diezmada población local sufre de la explotación que hace el ejército separatista de los droides sobre la superficie del planeta, el trillado argumento del canto a la naturaleza que aquí por suerte sirve de espoleta para un espinoso tema que promete mucho calado en la nueva etapa de Star Wars tras su compra por Disney. Y es que este irrelevante planeta contiene una gran fuente de energía natural y el consejo Jedi parece dispuesto a estudiar su impacto y posibles beneficios.

Para el bueno del maestro Prosset ese ansia del Consejo Jedi por evitar que el ejército droide se hiciera con esa fuente de energía muestra dudas sobre la ética de los actos e intenciones del Consejo abriendo de nuevo el melón que trae a colación el propio Luke Skywalker en Los Últimos Jedi sobre la vanidad de los Jedi y como se pudieron alejar de su camino al convertirse en armas de guerra en manos de la República.

El cómic tiene algún momento muy interesante como la aparición del General Grievous, omnipresente cuando los droides separatistas hacen acto de presencia, pero también alguna sombra protagonizada en esta ocasión por el antagonista del volumen, el androide mercenario AD-W4, un autómata que solo se mueve por dinero pero al cual le falta peso, alma y matices para ser un personaje que sea mínimamente memorable. La presencia del androide parece por momentos metida con calzador por dar algo más de empaque a la amenaza separatista, aunque desde luego serán las propias tribulaciones en el seno de la avanzadilla Jedi las que nos mantengan pegados a las páginas.

Sin duda el punto álgido será conocer mucho más a fondo a Mace Windu, su pasado, su forma de actuar y de entender el código Jedi y también como no sus artes de combate, área donde destaca (“tan poderoso como el maestro Windu”), ya que la trama de la amenaza al planeta y la energía queda muy diluida en un segundo plano.

Aunque tenemos viñetas francamente buenas, el nivel general de los lápices no me ha parecido tan redondo como en otros productos similares, a pesar de que se agradece que se mantenga el manual de estilo en la maquetación a la hora de colocar letreros para planetas o eventos, dando homogeneidad en este sentido al nuevo universo expandido y siendo todo un acierto este aspecto. El cambio de dibujante en la cuarta grapa afea algo el conjunto pero nos permite también apreciar distintas aproximaciones a la acción y a los personajes con lo que entrará mucho en juego la valoración que hagamos de un apartado artístico que es una montaña rusa de altibajos e irregularidades.

Con Mace Windu: Jedi de la República no estamos ante uno de los productos top que han salido en cómics en los últimos años, pero sí ante una oportunidad de oro para los fans de este Maestro Jedi de conocer mucho más de su vida, obra y psicología. Su precio en la horma habitual de 16,95€ ofrece 120 páginas y encuadernación en tomo, así que si sois amantes del personaje no podéis tener mejor excusa para haceros con él aquí.

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