Este primer volumen de Red Sonja: A Mundos de Distancia cayó en mis manos casi por puro azar. El cómic de la Diablesa de Hiboria, al que tenía bastante poca fe y que me trasladaría a una aventura que tardaré mucho en olvidar.

Y es que la señora Amy Chu, guionista de Hiedra Venenosa o Kiss, presenta una historia que conseguirá enganchar a cualquier lector, sea o no seguidor de las legendarias aventuras de espada y brujería de la antigua Era Hibora de las que Conan y Sonja son los máximos exponentes. El cómic arranca con una aventura ya comenzada. Encontramos a nuestra pelirroja guerrera enfrentándose a un gigante demonio invocado por el perverso brujo Kulan Gath, en medio de la batalla un fulgor nos ciega. Sonja despierta confusa y desarmada en una tierra que le es completamente extraña. Y es que Sonja debe enfrentarse ahora al mayor de los retos, sobrevivir a un nuevo mundo hecho de acero y hormigón para conseguir regresar a su tiempo y a su mundo.

Como si de un reboot encubierto, de esos que tan de moda están ahora, Amy Chu traslada las aventuras de Sonja de las estepas Hirkanas a las abarrotas calles de la actual Nueva York. Convirtiendo este “A Mundos de Distancia” en una aventura mas urbana alejada de las historias de espada y brujería donde estamos acostumbrados a ver desenvolverse a nuestra voluptuosa protagonista. El choque cultural que nos propone en los primeros compases de la obra es sin duda el mayor aliciente y el cebo que Chu usa para hacernos picar el anzuelo de su obra, y que no es otro que ver el típico “pez fuera del agua”, funciona a la perfección y que una vez mordido os puedo asegurar que no dejaremos el cómic hasta una vez devoradas todas sus páginas. Una vez pasado el “shock” de ver a la guerrera carmesí enfrentarse a la “era de la tecnología” la historia aguanta el tipo de manera fantástica gracias al ritmo que Chu imprime al guión y que te arrastra viñeta a viñeta, página a página, hasta el clímax de la historia y desarrollando de manera fabulosa a un personaje, el de Sonja, que me costará ver en manos de otra persona.

Pero si dijera que todo el merito lo tiene Amy Chu estaría mintiendo descaradamente. El diseño estético de Sonja en este cómic es sencillamente ESPECTACULAR y eso es gracias al trabajo en los lápices de Carlos Gomez. Los diseños del dibujante te van a dejar sin aliento y dudo mucho que veamos una representación de Sonja tan fantástica y brutal como la que vemos en este cómic. Su narrativa visual es pasmosa y su manera de romper la viñeta para acelerar el ritmo de los acontecimientos que el guión quiere contar te dejará, como a mi, sin palabras. Y todo esto sin entrar en las varias splash page que encontraremos insertadas en el cómic y que son, simple y directamente, para enmarcar. Quizás lo único que no me ha gustado del dibujo es la total ausencia de personas normales en la obra, es decir, en la Nueva York de Gomez todo el mundo va al gimnasio, todo el mundo está “mazao” y todos los chicos y las chicas están de “toma pan y moja” como si estuviéramos viendo un capitulo de “Melrose Place” o “Sensación de Vivir” (joder que viejo soy) y es lo único que me sacaba continuamente de la historia.

Para ir resumiendo y no extenderme mucho más, solo os diré que tras 176 páginas recogidas en este volumen que nos ha traído Planeta Cómic, me quedo esperando ansioso el siguiente volumen de las aventuras de mi nueva señora, a la que a partir de hoy siempre rendiré pleitesía y ante la que este humilde murciano cae de rodillas, derrotado y sumiso. Mi señora Sonja, la hija de Ivor, la diablesa de las estepas Hirkanas, mi diosa guerrera.

Reseña: Red Sonja: A mundos de distancia (Amy Chu)


Este primer volumen de Red Sonja: A Mundos de Distancia cayó en mis manos casi por puro azar. El cómic de la Diablesa de Hiboria, al que tenía bastante poca fe y que me trasladaría a una aventura que tardaré mucho en olvidar.

Y es que la señora Amy Chu, guionista de Hiedra Venenosa o Kiss, presenta una historia que conseguirá enganchar a cualquier lector, sea o no seguidor de las legendarias aventuras de espada y brujería de la antigua Era Hibora de las que Conan y Sonja son los máximos exponentes. El cómic arranca con una aventura ya comenzada. Encontramos a nuestra pelirroja guerrera enfrentándose a un gigante demonio invocado por el perverso brujo Kulan Gath, en medio de la batalla un fulgor nos ciega. Sonja despierta confusa y desarmada en una tierra que le es completamente extraña. Y es que Sonja debe enfrentarse ahora al mayor de los retos, sobrevivir a un nuevo mundo hecho de acero y hormigón para conseguir regresar a su tiempo y a su mundo.

Como si de un reboot encubierto, de esos que tan de moda están ahora, Amy Chu traslada las aventuras de Sonja de las estepas Hirkanas a las abarrotas calles de la actual Nueva York. Convirtiendo este “A Mundos de Distancia” en una aventura mas urbana alejada de las historias de espada y brujería donde estamos acostumbrados a ver desenvolverse a nuestra voluptuosa protagonista. El choque cultural que nos propone en los primeros compases de la obra es sin duda el mayor aliciente y el cebo que Chu usa para hacernos picar el anzuelo de su obra, y que no es otro que ver el típico “pez fuera del agua”, funciona a la perfección y que una vez mordido os puedo asegurar que no dejaremos el cómic hasta una vez devoradas todas sus páginas. Una vez pasado el “shock” de ver a la guerrera carmesí enfrentarse a la “era de la tecnología” la historia aguanta el tipo de manera fantástica gracias al ritmo que Chu imprime al guión y que te arrastra viñeta a viñeta, página a página, hasta el clímax de la historia y desarrollando de manera fabulosa a un personaje, el de Sonja, que me costará ver en manos de otra persona.

Pero si dijera que todo el merito lo tiene Amy Chu estaría mintiendo descaradamente. El diseño estético de Sonja en este cómic es sencillamente ESPECTACULAR y eso es gracias al trabajo en los lápices de Carlos Gomez. Los diseños del dibujante te van a dejar sin aliento y dudo mucho que veamos una representación de Sonja tan fantástica y brutal como la que vemos en este cómic. Su narrativa visual es pasmosa y su manera de romper la viñeta para acelerar el ritmo de los acontecimientos que el guión quiere contar te dejará, como a mi, sin palabras. Y todo esto sin entrar en las varias splash page que encontraremos insertadas en el cómic y que son, simple y directamente, para enmarcar. Quizás lo único que no me ha gustado del dibujo es la total ausencia de personas normales en la obra, es decir, en la Nueva York de Gomez todo el mundo va al gimnasio, todo el mundo está “mazao” y todos los chicos y las chicas están de “toma pan y moja” como si estuviéramos viendo un capitulo de “Melrose Place” o “Sensación de Vivir” (joder que viejo soy) y es lo único que me sacaba continuamente de la historia.

Para ir resumiendo y no extenderme mucho más, solo os diré que tras 176 páginas recogidas en este volumen que nos ha traído Planeta Cómic, me quedo esperando ansioso el siguiente volumen de las aventuras de mi nueva señora, a la que a partir de hoy siempre rendiré pleitesía y ante la que este humilde murciano cae de rodillas, derrotado y sumiso. Mi señora Sonja, la hija de Ivor, la diablesa de las estepas Hirkanas, mi diosa guerrera.

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