[ATENCIÓN: SPOILERS DE LA TRAMA]

En este tomo seguimos en el palacio de Baba La Vidente, en el que se está llevando a cabo el combate entre La Momia y Yamcha, que acaba con victoria (cómo no) para el esbirro de Baba, que finalmente es derrotado por Son Goku sin demasiadas complicaciones. El siguiente enfrentamiento será contra un enemigo que siempre me ha gustado muchísimo pese a ser un secundario de medio pelo, pero su diseño clásico y el hecho de ser un vampiro siempre me ha parecido brutal. Hablo obviamente del mítico Akkuman, que también es vencido al no poder hacer nada contra nuestro querido Goku.

Sólo queda un enemigo, un misterioso anciano enmascarado con una aureola sobre su cabeza. A Goku le resulta familiar su olor, al Maestro Mutenroy le suena su forma de moverse, de actuar, sus técnicas, y todo cobra sentido cuando este peculiar enemigo ejecuta un Kame Hame Ha. Por suerte Goku lo esquiva y le devuelve la jugada, pero este anciano también conoce el punto débil de Son Goku, la cola... Por sorpresa para todos mientras Goku es zarandeado de un lado a otro su cola se desprende, no sucediéndole nada más allá de perder su punto débil. Al darse cuenta de esto el anciano se rinde, y finalmente se revela como Son Gohan, el abuelo de Goku que ha sido traído a este mundo por Baba, ya que la hermana de Mutenroy es capaz de viajar al mundo de los muertos, y de hecho lo hace para contratar a antiguos maestros de artes marciales.

Tras la despedida de Gohan, la vidente les revela donde se encuentra la última bola de dragón, que no es en otro sitio que en el coche de Pilaf y sus secuaces, a los que se enfrenta en un combate clásico en el que el propio Pilaf, Shu y Mai utilizan unas armaduras acoplables entre sí para formar una especie de Mecha. Como podréis imaginar no consiguen su objetivo y Goku les derrota obteniendo así la última Bola de Dragón que utiliza para resucitar a Bora, el padre de Upa que fue asesinado por Tao Pai Pai. Por cierto, en esta parte del manga vemos a Goku vestido con la ropa de ninja de Shu, al haber quedado destrozada la suya, y no le queda nada mal.

Sólo queda que nuestros héroes se despedian hasta dentro de tres años, tiempo en el que cada uno llevará a cabo sus entremientos de cara a preparar el próximo Torne de Artes Marciales, en el que conocemos a dos personajes que se convertirán en clásicos de la franquicia, Tenshinhan y Chaos.

La Editorial Planeta Cómic nos trae este tomo de Dragon Ball Color, penúltima entrega de la saga Origen, que consta de 240 páginas a todo color, y puedes adquirir por 12,95€

Reseña: Dragon Ball Color Origen y Red Ribbon nº 07/08


[ATENCIÓN: SPOILERS DE LA TRAMA]

En este tomo seguimos en el palacio de Baba La Vidente, en el que se está llevando a cabo el combate entre La Momia y Yamcha, que acaba con victoria (cómo no) para el esbirro de Baba, que finalmente es derrotado por Son Goku sin demasiadas complicaciones. El siguiente enfrentamiento será contra un enemigo que siempre me ha gustado muchísimo pese a ser un secundario de medio pelo, pero su diseño clásico y el hecho de ser un vampiro siempre me ha parecido brutal. Hablo obviamente del mítico Akkuman, que también es vencido al no poder hacer nada contra nuestro querido Goku.

Sólo queda un enemigo, un misterioso anciano enmascarado con una aureola sobre su cabeza. A Goku le resulta familiar su olor, al Maestro Mutenroy le suena su forma de moverse, de actuar, sus técnicas, y todo cobra sentido cuando este peculiar enemigo ejecuta un Kame Hame Ha. Por suerte Goku lo esquiva y le devuelve la jugada, pero este anciano también conoce el punto débil de Son Goku, la cola... Por sorpresa para todos mientras Goku es zarandeado de un lado a otro su cola se desprende, no sucediéndole nada más allá de perder su punto débil. Al darse cuenta de esto el anciano se rinde, y finalmente se revela como Son Gohan, el abuelo de Goku que ha sido traído a este mundo por Baba, ya que la hermana de Mutenroy es capaz de viajar al mundo de los muertos, y de hecho lo hace para contratar a antiguos maestros de artes marciales.

Tras la despedida de Gohan, la vidente les revela donde se encuentra la última bola de dragón, que no es en otro sitio que en el coche de Pilaf y sus secuaces, a los que se enfrenta en un combate clásico en el que el propio Pilaf, Shu y Mai utilizan unas armaduras acoplables entre sí para formar una especie de Mecha. Como podréis imaginar no consiguen su objetivo y Goku les derrota obteniendo así la última Bola de Dragón que utiliza para resucitar a Bora, el padre de Upa que fue asesinado por Tao Pai Pai. Por cierto, en esta parte del manga vemos a Goku vestido con la ropa de ninja de Shu, al haber quedado destrozada la suya, y no le queda nada mal.

Sólo queda que nuestros héroes se despedian hasta dentro de tres años, tiempo en el que cada uno llevará a cabo sus entremientos de cara a preparar el próximo Torne de Artes Marciales, en el que conocemos a dos personajes que se convertirán en clásicos de la franquicia, Tenshinhan y Chaos.

La Editorial Planeta Cómic nos trae este tomo de Dragon Ball Color, penúltima entrega de la saga Origen, que consta de 240 páginas a todo color, y puedes adquirir por 12,95€

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