Reconozco que me encanta consumir casi cualquier tipo de producto relacionado con Star Wars, pero siempre me encanta descubrir uno que me deja tan buen sabor de boca como el que tratamos hoy. Los cómics obviamente son una parte fundamente de esta afición que le profeso a la saga creada por George Lucas hace ya más de cuatro década, y por ello disfruto el doble cuando cae en mis manos uno que me hace devorarlo de la primera a la última página. Y el recopilatorio de la grapa de Han Solo que ha publicado Planeta Cómic en tapa dura es un gran exponente de este ejemplo.

Posiblemente sea el mejor cómic del nuevo Universo Expandido que he leído, ya que Marjorie Liu ha conseguido escribir una historia fiel al personaje, que destila esencia Star Wars en todas sus páginas, y que se integra perfectamente en toda la arquitectura formada por las películas, series, novelas y cómics. Suena fácil pero nada más lejos ya que si bien una de las principales críticas a estas obras es el escaso riesgo asumido a la hora de recrear el devenir de personajes, pocas veces se consigue ofrecer un producto tan redondo como el que tenemos en Han Solo sin sacar demasiado los pies del tiesto para que el tío Disney no arquee la ceja.

La historia está ubicada temporalmente en algún momento entre la batalla de Yavin (al final del episodio IV en las películas) y la invasión al planeta Hoth (al comienzo del episodio V), y de hecho aunque la vestimenta del bueno de Han es prácticamente idéntica a la que vemos cuando le conocemos por primera vez en el celuloide, la de la princesa Leia está a medio camino entre ambas películas, contribuyendo a crear una suave transición y sensación de progreso en la trama.

El argumento girará obviamente sobre nuestro contrabandista favorito, quien se verá envuelto en una misión secreta para la rebelión consistente en el rescate de unos espías que están amenazados de muerte por una información muy importante que podría ayudar a la causa de la alianza. Como tapadera, el bueno de Han y su fiel copiloto y amigo Chewbacca tendrán que participar a bordo del halcón milenario en una de las mayores carreras de naves de la galaxia: el Vacío del Dragón.

Como hemos dicho anteriormente, el cómic aporta su grano de arena a la franquicia al ayudar a tejer buena parte del trasfondo motivacional de Solo para unirse a la causa rebelde, en un momento en el que no estaba claro todavía que fuera a renunciar a su anterior vida delictiva para servir a un bien general. El personaje de Han crecerá incluso a lo largo del cómic gracias a la interacción con la pléyade de alienígenas que pilotan las naves rivales. El torneo del Vacío del Dragón consistirá en llegar antes que el resto al final del trayecto sorteando las trampas que amenazan en cada etapa del recorrido, pudiendo parar a repostar en varios planetas.

Uno de los puntos fuertes del cómic será por tanto el gran número de escenas de vuelo atmosférico y sobre todo en el espacio en las que el halcón milenario se luce a placer con muchísimas viñetas de acción mostrando el vuelo de la fragata coreliana más famosa de la galaxia. Aquí hay que quitarse el sombrero con el dibujo de Mark Brooks y el color de Sonia Oback, capaces de recrear a la perfección las escenas de batalla y persecución en el espacio que son parte fundamental del sello Star Wars.

Los trazos de Brooks han recreado perfectamente a Han Solo a imagen y semejanza de Harrison Ford, algo lógico si tenemos en cuenta que hasta hace dos días hemos asociado al personaje al popular actor de Chicago que le ha dado vida incluso en su versión sexagenaria que ya vimos en El Despertar de la Fuerza. A las puertas del estreno de Han Solo: Una historia de Star Wars, es de esperar que en el futuro puedan llegar cómics en los que un Solo con la cara del joven Alden Ehrenreich comience a ser algo más habitual. En cualquier caso tanto el guión como los lápices han querido otorgar mucho protagonismo también a los aliens que competirán contra Han o que deberán ser rescatados, mención especial al personaje de Loo Re Anno que brilla tanto en sus diálogos como en su aspecto físico.

A lo largo de todo el tomo seremos testigos de los pensamientos, reflexiones y dudas de Han de una forma que prácticamente solo han sido plasmadas en las distintas novelas que ha protagonizado. Además, en la historia no van a faltar un par de giros en el guión que sorprenden al tratarse de un tomo recopilatorio de solo cinco grapas pero que consiguen atrapar la atención del lector durante todo el viaje, dejando también algunos instantes que para un servidor han pasado al olimpo de los mejores momentos recreados en un cómic de Star Wars, como esa última página con la que acaba esta historia.

Tanto si somos fans incondicionales de Han Solo, como si queremos disfrutar de una buena historia original que ayude a ofrecer nuevos matices de este personaje tan carismático, este recopilatorio es una opción ideal para sumergirnos de nuevo en las viñetas de esas galaxia muy, muy lejana.

Reseña: Han Solo Tomo Recopilatorio (Marjorie Liu)


Reconozco que me encanta consumir casi cualquier tipo de producto relacionado con Star Wars, pero siempre me encanta descubrir uno que me deja tan buen sabor de boca como el que tratamos hoy. Los cómics obviamente son una parte fundamente de esta afición que le profeso a la saga creada por George Lucas hace ya más de cuatro década, y por ello disfruto el doble cuando cae en mis manos uno que me hace devorarlo de la primera a la última página. Y el recopilatorio de la grapa de Han Solo que ha publicado Planeta Cómic en tapa dura es un gran exponente de este ejemplo.

Posiblemente sea el mejor cómic del nuevo Universo Expandido que he leído, ya que Marjorie Liu ha conseguido escribir una historia fiel al personaje, que destila esencia Star Wars en todas sus páginas, y que se integra perfectamente en toda la arquitectura formada por las películas, series, novelas y cómics. Suena fácil pero nada más lejos ya que si bien una de las principales críticas a estas obras es el escaso riesgo asumido a la hora de recrear el devenir de personajes, pocas veces se consigue ofrecer un producto tan redondo como el que tenemos en Han Solo sin sacar demasiado los pies del tiesto para que el tío Disney no arquee la ceja.

La historia está ubicada temporalmente en algún momento entre la batalla de Yavin (al final del episodio IV en las películas) y la invasión al planeta Hoth (al comienzo del episodio V), y de hecho aunque la vestimenta del bueno de Han es prácticamente idéntica a la que vemos cuando le conocemos por primera vez en el celuloide, la de la princesa Leia está a medio camino entre ambas películas, contribuyendo a crear una suave transición y sensación de progreso en la trama.

El argumento girará obviamente sobre nuestro contrabandista favorito, quien se verá envuelto en una misión secreta para la rebelión consistente en el rescate de unos espías que están amenazados de muerte por una información muy importante que podría ayudar a la causa de la alianza. Como tapadera, el bueno de Han y su fiel copiloto y amigo Chewbacca tendrán que participar a bordo del halcón milenario en una de las mayores carreras de naves de la galaxia: el Vacío del Dragón.

Como hemos dicho anteriormente, el cómic aporta su grano de arena a la franquicia al ayudar a tejer buena parte del trasfondo motivacional de Solo para unirse a la causa rebelde, en un momento en el que no estaba claro todavía que fuera a renunciar a su anterior vida delictiva para servir a un bien general. El personaje de Han crecerá incluso a lo largo del cómic gracias a la interacción con la pléyade de alienígenas que pilotan las naves rivales. El torneo del Vacío del Dragón consistirá en llegar antes que el resto al final del trayecto sorteando las trampas que amenazan en cada etapa del recorrido, pudiendo parar a repostar en varios planetas.

Uno de los puntos fuertes del cómic será por tanto el gran número de escenas de vuelo atmosférico y sobre todo en el espacio en las que el halcón milenario se luce a placer con muchísimas viñetas de acción mostrando el vuelo de la fragata coreliana más famosa de la galaxia. Aquí hay que quitarse el sombrero con el dibujo de Mark Brooks y el color de Sonia Oback, capaces de recrear a la perfección las escenas de batalla y persecución en el espacio que son parte fundamental del sello Star Wars.

Los trazos de Brooks han recreado perfectamente a Han Solo a imagen y semejanza de Harrison Ford, algo lógico si tenemos en cuenta que hasta hace dos días hemos asociado al personaje al popular actor de Chicago que le ha dado vida incluso en su versión sexagenaria que ya vimos en El Despertar de la Fuerza. A las puertas del estreno de Han Solo: Una historia de Star Wars, es de esperar que en el futuro puedan llegar cómics en los que un Solo con la cara del joven Alden Ehrenreich comience a ser algo más habitual. En cualquier caso tanto el guión como los lápices han querido otorgar mucho protagonismo también a los aliens que competirán contra Han o que deberán ser rescatados, mención especial al personaje de Loo Re Anno que brilla tanto en sus diálogos como en su aspecto físico.

A lo largo de todo el tomo seremos testigos de los pensamientos, reflexiones y dudas de Han de una forma que prácticamente solo han sido plasmadas en las distintas novelas que ha protagonizado. Además, en la historia no van a faltar un par de giros en el guión que sorprenden al tratarse de un tomo recopilatorio de solo cinco grapas pero que consiguen atrapar la atención del lector durante todo el viaje, dejando también algunos instantes que para un servidor han pasado al olimpo de los mejores momentos recreados en un cómic de Star Wars, como esa última página con la que acaba esta historia.

Tanto si somos fans incondicionales de Han Solo, como si queremos disfrutar de una buena historia original que ayude a ofrecer nuevos matices de este personaje tan carismático, este recopilatorio es una opción ideal para sumergirnos de nuevo en las viñetas de esas galaxia muy, muy lejana.

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