O Canada! We stand on guard for thee. Brian K. Vaughan nos lleva a un futuro cercano, dentro de unos cien años. La Casa Blanca ha sufrido un atentado muriendo la presidenta y su familia. Acto seguido y sin pestañear, ni confirmar el origen del ataque, Estados Unidos bombardea Canadá comenzando una invasión y por lo tanto, la guerra. Nuestra protagonista Amber es una niña que ve cómo sus padres mueren en ese primer bombardeo, teniendo que sobrevivir durante años junto con su hermano hasta que lo detienen, quedándose ella sola. Situada en el noroeste de Canadá, Amber entrará en contacto con la última célula de resistencia canadiense, el grupo 24. Este variopinto grupo tendrá que hacer frente al ejército americano, formado principalmente de mechas del tipo Transformer empleando una suerte de guerra de guerrillas. La invasión, que había comenzado como una represalia al atentado, acabará enquistándose para recoger reservas de agua, el recurso más preciado del planeta en ese momento.

Este planteamiento que nos ofrece el guionista de Cleveland nos puede recordar a la invasión de Afganistán e Irak de hace unos años, en los que a raíz de un terrible atentado respondieron con la guerra, invadiendo estos países para, a la postre, controlar las reservas petrolíferas de Oriente Medio. Normalmente Vaughan peca de 'mamonear' con los cómics, alargándolos innecesariamente o dando vueltas sin parar sobre un mismo tema. En este caso, al ser una serie limitada de sólo seis números, no le da tiempo a ello, con lo que esa parte negativa del guionista nos la ahorramos ofreciéndonos un cómic de fácil y rápido consumo, y no por ello malo, sino todo lo contrario.

Para apoyar la epopeya que vive Amber y su grupo, acompaña a los lápices el dibujante Steve Skroce, canadiense por cierto, dotando a las viñetas de un realismo atroz, transmitiendo todo lo que sufren los personajes en cada momento, con escenas gores pero sin ser gratuitas, las cuales nos han recordado al dibujo de Geoff Darrow en Hard Boiled de Frank Miller. Resaltar también el detalle del entorno de la historia. En cuanto al color tenemos un Matt Hollingsworth en plena forma.

En conclusión, una obra muy realista pero muy ligera, donde se nos plantea una situación muy familiar pero a la vez muy inverosímil, porque es complicado que Estados Unidos invada Canadá hoy en día. No es quizá para todo los públicos, pero al ser tan corta, nos ha sabido a poco, se puede probar porque sabes que en un par de horas te lo has acabado. Planeta Cómic nos edita un tomo que reúne todos los números de esta obra, del 1 al 6, de doscientas páginas por 17.95€, con un epílogo muy interesante de José Torralba, de Zona Negativa. Totalmente recomendable.

Reseña: We Stand on Guard (Brian K.Vaughan)


O Canada! We stand on guard for thee. Brian K. Vaughan nos lleva a un futuro cercano, dentro de unos cien años. La Casa Blanca ha sufrido un atentado muriendo la presidenta y su familia. Acto seguido y sin pestañear, ni confirmar el origen del ataque, Estados Unidos bombardea Canadá comenzando una invasión y por lo tanto, la guerra. Nuestra protagonista Amber es una niña que ve cómo sus padres mueren en ese primer bombardeo, teniendo que sobrevivir durante años junto con su hermano hasta que lo detienen, quedándose ella sola. Situada en el noroeste de Canadá, Amber entrará en contacto con la última célula de resistencia canadiense, el grupo 24. Este variopinto grupo tendrá que hacer frente al ejército americano, formado principalmente de mechas del tipo Transformer empleando una suerte de guerra de guerrillas. La invasión, que había comenzado como una represalia al atentado, acabará enquistándose para recoger reservas de agua, el recurso más preciado del planeta en ese momento.

Este planteamiento que nos ofrece el guionista de Cleveland nos puede recordar a la invasión de Afganistán e Irak de hace unos años, en los que a raíz de un terrible atentado respondieron con la guerra, invadiendo estos países para, a la postre, controlar las reservas petrolíferas de Oriente Medio. Normalmente Vaughan peca de 'mamonear' con los cómics, alargándolos innecesariamente o dando vueltas sin parar sobre un mismo tema. En este caso, al ser una serie limitada de sólo seis números, no le da tiempo a ello, con lo que esa parte negativa del guionista nos la ahorramos ofreciéndonos un cómic de fácil y rápido consumo, y no por ello malo, sino todo lo contrario.

Para apoyar la epopeya que vive Amber y su grupo, acompaña a los lápices el dibujante Steve Skroce, canadiense por cierto, dotando a las viñetas de un realismo atroz, transmitiendo todo lo que sufren los personajes en cada momento, con escenas gores pero sin ser gratuitas, las cuales nos han recordado al dibujo de Geoff Darrow en Hard Boiled de Frank Miller. Resaltar también el detalle del entorno de la historia. En cuanto al color tenemos un Matt Hollingsworth en plena forma.

En conclusión, una obra muy realista pero muy ligera, donde se nos plantea una situación muy familiar pero a la vez muy inverosímil, porque es complicado que Estados Unidos invada Canadá hoy en día. No es quizá para todo los públicos, pero al ser tan corta, nos ha sabido a poco, se puede probar porque sabes que en un par de horas te lo has acabado. Planeta Cómic nos edita un tomo que reúne todos los números de esta obra, del 1 al 6, de doscientas páginas por 17.95€, con un epílogo muy interesante de José Torralba, de Zona Negativa. Totalmente recomendable.

No hay comentarios:

Publicar un comentario