He de confesar que uno de mis personajes favoritos de Star Wars ha sido siempre Chewbacca, el divertido y entrañable a la vez que fiero y bravo wookie que ha ocupado siempre un lugar de excepción entre los secundarios de lujo que rodean al Big Three. Es por ello que cuando Marvel publicaba en 2015 esta nueva grapa de cinco números, quedó anotada en mi lista de futuribles del nuevo canon comiquero de la franquicia galáctica.

Si Chewbacca era un buen reclamo ya por sí mismo, no puedo negar que los lápices de Phil Noto contribuyeron a aumentar la expectación cuando me he hecho con este tomo recopilatorio en tapa dura que nos trae Planeta Cómic, y el resultado ha sido satisfactorio una vez que de antemano no elevé mis expectativas en demasía en lo referente a la historia. Una trama que como cabría esperar es bastante liviana, sin encharcarse demasiado con sucesos o personajes que puedan tener un impacto demasiado relevante en el lore de la saga cinematográfica, un atrevimiento que sí tenía el pasado Universo Expandido y que sigo echando de menos.

Aquí la trama viene firmada por Gerry Duggan, autor de Marvel en series como Deadpool y que ha construido un argumento centrado en Chewbacca manteniéndose muy fiel al personaje. La historia nos sitúa tras la destrucción de la estrella de la muerte, cuando Chewbacca a bordo de un Ala-A tiene que hacer un aterrizaje de emergencia estrellando su nave en el planeta Andelm IV, quedándose aislado en el borde exterior. Este planeta subsiste gracias a la actividad minera que se dedica a recolectar larvas de escarabajos autóctonos para extraer unas sustancias químicas muy valiosas.

Como suele ocurrir en estos casos, un mafioso de la zona conocido como Jaum tiene a buena parte de la población subyugada mientras llena sus bolsillos y crea lazos comerciales con el imperio. En medio de este panorama, Zarro, una niña que trabaja explotada junto a su padre logra huir y cruza su camino con Chewbacca, a quien pide ayuda para liberar a sus amigos del control de Jaum.

Aquí viene uno de los grandes puntos de interés del cómic y es el relativo al pasado de Chewbacca (del cual sabremos más y de manera canónica en la película de Han Solo a estrenarse próximamente), el cual fue liberado de la esclavitud por su amigo Han. Movido por ese recuerdo Chewbacca tratará de auxiliar a Zarro pero no lo tendrán nada fácil contra los secuaces de Jaum y las tropas imperiales que comenzarán a asentarse en la ciudad.

La historia no ofrece momentos inolvidables pese a tener un final muy emotivo que nos muestra una faceta de Chewbacca pocas veces vista antes, pero Duggan logra crear una trama que no se limita a ser parte del relleno del nuevo Universo Expandido, si no que con mayor o menor acierto vuelca en nuestro amado wookie buena parte del peso narrativo. Hay que destacar que en esta ocasión nadie entiende a Chewbacca y ello permitirá que Zarro lleve la batuta en buena parte de los diálogos de la historia. Una pena que, en parte debido a la extensión de 128 páginas, no se haya creado un villano interesante con la figura de Jaum, algo que si se consigue con la entrada en escena de secundarios como Sevox y su androide I-7.

Phil Noto no decepciona en lo que respecta al dibujo y aunque en alguna secuencia de batalla la acción de las viñetas es algo confusa, salpica el cómic con composiciones brillantes que le dan a este cómic un aire muy fresco dentro del compendio de obras de Star Wars y que le han valido para repetir en 2016 al frente del cómic de Poe Dameron. Huyendo de la sobriedad y el realismo, Noto ha dado a Chewbacca un aspecto que cabalga entre la firmeza y el recurso cómico, una dupla que siempre han convivido en este personaje y que han permitido al autor mostrar múltiples expresiones y cambios en el rostro peludo del protagonista.

Este Chewbacca será disfrutable sobre todo por los amantes del personaje que quieran verle volar solo en una aventura independiente sin servir de comparsa a Han, Luke, o Rey, pese a que por momentos parezca que recuerde su naturaleza y quede relegado a la sombra de Zarro. En cualquier caso, volvemos a tener una muestra de que las historias de Star Wars tienen aún mucho por ofrecernos y por disfrutar.

Reseña: Star Wars Chewbacca (tomo recopilatorio)


He de confesar que uno de mis personajes favoritos de Star Wars ha sido siempre Chewbacca, el divertido y entrañable a la vez que fiero y bravo wookie que ha ocupado siempre un lugar de excepción entre los secundarios de lujo que rodean al Big Three. Es por ello que cuando Marvel publicaba en 2015 esta nueva grapa de cinco números, quedó anotada en mi lista de futuribles del nuevo canon comiquero de la franquicia galáctica.

Si Chewbacca era un buen reclamo ya por sí mismo, no puedo negar que los lápices de Phil Noto contribuyeron a aumentar la expectación cuando me he hecho con este tomo recopilatorio en tapa dura que nos trae Planeta Cómic, y el resultado ha sido satisfactorio una vez que de antemano no elevé mis expectativas en demasía en lo referente a la historia. Una trama que como cabría esperar es bastante liviana, sin encharcarse demasiado con sucesos o personajes que puedan tener un impacto demasiado relevante en el lore de la saga cinematográfica, un atrevimiento que sí tenía el pasado Universo Expandido y que sigo echando de menos.

Aquí la trama viene firmada por Gerry Duggan, autor de Marvel en series como Deadpool y que ha construido un argumento centrado en Chewbacca manteniéndose muy fiel al personaje. La historia nos sitúa tras la destrucción de la estrella de la muerte, cuando Chewbacca a bordo de un Ala-A tiene que hacer un aterrizaje de emergencia estrellando su nave en el planeta Andelm IV, quedándose aislado en el borde exterior. Este planeta subsiste gracias a la actividad minera que se dedica a recolectar larvas de escarabajos autóctonos para extraer unas sustancias químicas muy valiosas.

Como suele ocurrir en estos casos, un mafioso de la zona conocido como Jaum tiene a buena parte de la población subyugada mientras llena sus bolsillos y crea lazos comerciales con el imperio. En medio de este panorama, Zarro, una niña que trabaja explotada junto a su padre logra huir y cruza su camino con Chewbacca, a quien pide ayuda para liberar a sus amigos del control de Jaum.

Aquí viene uno de los grandes puntos de interés del cómic y es el relativo al pasado de Chewbacca (del cual sabremos más y de manera canónica en la película de Han Solo a estrenarse próximamente), el cual fue liberado de la esclavitud por su amigo Han. Movido por ese recuerdo Chewbacca tratará de auxiliar a Zarro pero no lo tendrán nada fácil contra los secuaces de Jaum y las tropas imperiales que comenzarán a asentarse en la ciudad.

La historia no ofrece momentos inolvidables pese a tener un final muy emotivo que nos muestra una faceta de Chewbacca pocas veces vista antes, pero Duggan logra crear una trama que no se limita a ser parte del relleno del nuevo Universo Expandido, si no que con mayor o menor acierto vuelca en nuestro amado wookie buena parte del peso narrativo. Hay que destacar que en esta ocasión nadie entiende a Chewbacca y ello permitirá que Zarro lleve la batuta en buena parte de los diálogos de la historia. Una pena que, en parte debido a la extensión de 128 páginas, no se haya creado un villano interesante con la figura de Jaum, algo que si se consigue con la entrada en escena de secundarios como Sevox y su androide I-7.

Phil Noto no decepciona en lo que respecta al dibujo y aunque en alguna secuencia de batalla la acción de las viñetas es algo confusa, salpica el cómic con composiciones brillantes que le dan a este cómic un aire muy fresco dentro del compendio de obras de Star Wars y que le han valido para repetir en 2016 al frente del cómic de Poe Dameron. Huyendo de la sobriedad y el realismo, Noto ha dado a Chewbacca un aspecto que cabalga entre la firmeza y el recurso cómico, una dupla que siempre han convivido en este personaje y que han permitido al autor mostrar múltiples expresiones y cambios en el rostro peludo del protagonista.

Este Chewbacca será disfrutable sobre todo por los amantes del personaje que quieran verle volar solo en una aventura independiente sin servir de comparsa a Han, Luke, o Rey, pese a que por momentos parezca que recuerde su naturaleza y quede relegado a la sombra de Zarro. En cualquier caso, volvemos a tener una muestra de que las historias de Star Wars tienen aún mucho por ofrecernos y por disfrutar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario