Si a algún lector español le preguntamos por la obra de Izu Toru, es bastante probable que alce los hombros en señal de desconocimiento, pues, por desgracia, su publicación en español no ha visto la luz hasta que, felizmente, nos ha llegado Ulna en su torreta. Y no es que estemos ante un autor novel, pues tiene en su haber obras como Ace, Mitsubachi no Kiss y Onsa no hibiki. Sea como fuere, no podemos más que alegrarnos porque ECC haya apostado por un manga tan sugerente e interesante como el que nos ocupa: una mezcla de género bélico, ciencia ficción, fantasía y terror.

Ulna en su torreta nos presenta un mundo en guerra contra la nación Ekor, una nación despiada y brutal, que aniquila sin miramientos ni compasión a sus enemigos. En este ambiente bélico, Ulna se alista de manera voluntaria para ir al frente, pero será trasladada a una alejada isla en el norte, donde una extraña tribu asedía de manera constante la torreta donde deben guardar la posición. Ulna, junto a un nutrido grupo de mujeres deberán subsistir a las condiciones extremas y a un enemigo pavoroso: una serie de mandíbulas que atacan a los humanos y los mutilan de forma bestial.

No cabe duda de que estamos ante una obra que mezcla géneros muy dispares pero que lo hace con un equilibro y una dosificación que sabe jugar con las expectativas del lector y manipularlas en su beneficio. Y digo esto porque, en un principio, todo nos prepara para una obra bélica clásica hasta que nos encontramos con los misteriosos seres que habitan esa zona. Tras los pocos indicios que se nos van mostrando en este primer volumen, se intuye un potencial argumental y temática que puede dar mucho de sí: pocas cosas más se pueden pedir a una obertura de serie y es que estamos ante un inicio que te atrapa desde las primeras páginas y poco a poco va abriendo el abanico de lo que está por venir: el horror del enemigo, la imposibilidad de contactar con el otro, las motivos ocultos tras esta extraña guerra. Todo envuelto por el horror y la ciencia ficción de unos seres absolutamente terroríficos.

Quizás, tras todo lo dicho, pueda sorprender a más de uno la clara influencia de Hayao Miyazaki en el dibujo y, en concreto, de su manga/anime Nausicaa del Valle del Vento. Pero si alguien se acerca a la obra de Izu Toru, pronto verá las similitudes a la hora de dibujar los cuerpos y la vestimenta. Puede parecer extraño, pero ambos comparten mundos que parecen abocados a su fin a manos de unos seres extraños y con los que somos incapaces de comunicarnos. Es evidente, pues, que la conexión con Miyazaki no es únicamente estética sino también temática. Aunque cabe puntualizar que Toru tiene una vertiente marcadamente sangrienta y oscura.

Dicho esto, sólo me queda aplaudir la valentía de ECC a la hora de publicar una obra tan extraña, enigmática y sangrienta como la que nos ocupa. Supone un soplo de aire fresco dentro del seinen y nos deja con muchas ganas de continuar leyendo y descubriendo los misterios que se esconden tras este primer volumen. Todos aquellos que estén buscando una obra adulta y novedosa tras la que se intuye un potencial muy grande, están de enhorabuena, pues Ulna en su torreta es, quizás, una de las propuestas más interesantes de este año.

Reseña: Ulna en su torreta (Izu Toru)


Si a algún lector español le preguntamos por la obra de Izu Toru, es bastante probable que alce los hombros en señal de desconocimiento, pues, por desgracia, su publicación en español no ha visto la luz hasta que, felizmente, nos ha llegado Ulna en su torreta. Y no es que estemos ante un autor novel, pues tiene en su haber obras como Ace, Mitsubachi no Kiss y Onsa no hibiki. Sea como fuere, no podemos más que alegrarnos porque ECC haya apostado por un manga tan sugerente e interesante como el que nos ocupa: una mezcla de género bélico, ciencia ficción, fantasía y terror.

Ulna en su torreta nos presenta un mundo en guerra contra la nación Ekor, una nación despiada y brutal, que aniquila sin miramientos ni compasión a sus enemigos. En este ambiente bélico, Ulna se alista de manera voluntaria para ir al frente, pero será trasladada a una alejada isla en el norte, donde una extraña tribu asedía de manera constante la torreta donde deben guardar la posición. Ulna, junto a un nutrido grupo de mujeres deberán subsistir a las condiciones extremas y a un enemigo pavoroso: una serie de mandíbulas que atacan a los humanos y los mutilan de forma bestial.

No cabe duda de que estamos ante una obra que mezcla géneros muy dispares pero que lo hace con un equilibro y una dosificación que sabe jugar con las expectativas del lector y manipularlas en su beneficio. Y digo esto porque, en un principio, todo nos prepara para una obra bélica clásica hasta que nos encontramos con los misteriosos seres que habitan esa zona. Tras los pocos indicios que se nos van mostrando en este primer volumen, se intuye un potencial argumental y temática que puede dar mucho de sí: pocas cosas más se pueden pedir a una obertura de serie y es que estamos ante un inicio que te atrapa desde las primeras páginas y poco a poco va abriendo el abanico de lo que está por venir: el horror del enemigo, la imposibilidad de contactar con el otro, las motivos ocultos tras esta extraña guerra. Todo envuelto por el horror y la ciencia ficción de unos seres absolutamente terroríficos.

Quizás, tras todo lo dicho, pueda sorprender a más de uno la clara influencia de Hayao Miyazaki en el dibujo y, en concreto, de su manga/anime Nausicaa del Valle del Vento. Pero si alguien se acerca a la obra de Izu Toru, pronto verá las similitudes a la hora de dibujar los cuerpos y la vestimenta. Puede parecer extraño, pero ambos comparten mundos que parecen abocados a su fin a manos de unos seres extraños y con los que somos incapaces de comunicarnos. Es evidente, pues, que la conexión con Miyazaki no es únicamente estética sino también temática. Aunque cabe puntualizar que Toru tiene una vertiente marcadamente sangrienta y oscura.

Dicho esto, sólo me queda aplaudir la valentía de ECC a la hora de publicar una obra tan extraña, enigmática y sangrienta como la que nos ocupa. Supone un soplo de aire fresco dentro del seinen y nos deja con muchas ganas de continuar leyendo y descubriendo los misterios que se esconden tras este primer volumen. Todos aquellos que estén buscando una obra adulta y novedosa tras la que se intuye un potencial muy grande, están de enhorabuena, pues Ulna en su torreta es, quizás, una de las propuestas más interesantes de este año.

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