El cómic europeo acostumbra a ser una de las vertientes de este arte que mejor trasladan al papel la cotidianidad de nuestros actos mientras nos cuentan una historia cercana y verídica capaz de alcanzar la línea de flotación de nuestros sentimientos. Dentro de este ala del cómic, Francia siempre ha sido un territorio proclive a este tipo de obras y hoy estamos ante una de esas creaciones especiales que consiguen brillar con luz propia, hablamos de ¿Dónde quedaron los buenos tiempos?

Esta obra llega firmada por Jim, quien ocupa el asiento de guionista y por Alex Tefenkgi a cargo del lápiz y las tintas. Ediciones ECC es quien nos acerca en España a esta joyita que los lectores más intimistas no pueden dejar escapar.

¿Dónde quedaron los buenos tiempos? Nos sitúa en un momento complicado de la de Hugo (alter ego del autor), un rotulista con aspiraciones a guionista de cine que se enfrenta a la pérdida de Fred, uno de sus mejores amigos, y a las fatales consecuencias que supone perder la perspectiva con la vida real debido a un trauma de esta envergadura. Aunque desde fuera pueda ser envidiado por sus amigos debido a su matrimonio con Alice y su preciosa hija Violette, el protagonista de esta historia batalla en todo momentos con sus fantasmas internos, esos que todos podríamos tener algún día ya que la vida se encarga de ponerlos en nuestro camino. El problema viene cuando como le ocurre a Hugo, se afrontan las malas situaciones con una mentalidad inmadura y sin valorar las consecuencias.

Todo se complica cuando en la lectura del testamento descubre que Fred le ha dejado tanto a él como a sus amigos Jean-Marc y Etienne objetos mundanos que no parecen tener vinculación con ellos ocultando un último mensaje que no logran descifrar.

En esta historia vemos cómo se entremezcla un drama personal y familiar con la dosis justa de humor en distintos momentos que nos salpimientan el viaje de manera genial. Logra que el lector reflexione sobre el camino que tomamos cada uno de nosotros con nuestras elecciones personales, la renuncia a sueños de juventud y las obligaciones laborales y familiares. Pero a pesar de estar ante una historia dura por momentos, no podemos calificarla como triste per sí misma, ya que como ocurre en cada una de nuestras vidas, los baches pueden estar a la vuelta de la esquina y de nosotros depende buscar el apoyo necesario y salir de ellos.

Por lo que respecta al trabajo de los autores vemos como Jim demuestra su buen hacer a la hora de desarrollar el desasosiego del viaje interior de Hugo aunque en ocasiones haya personajes que palidezcan frente al protagonista. En este sentido me ha llamado la atención el lenguaje juvenil y poco creíble de la madre sexagenaria del protagonista que llega casi sin avisar creando un nuevo cisma familiar, y que es usado en alguna ocasión como recurso cómico.

El dibujo y color de Tefenkgi recalca por encima de todo a los personajes, con una intencionada falta de detalle en planos lejanos y fondos, destacando reacciones y sentimientos reflejados con maestría en los rostros, poco malo puede decirse del color, usado con inteligencia en cada una de las páginas. El maquetado es variado y aleja al lector de la monotonía de otras obras combinando páginas con una sola viñeta general de gran fuerza narrativa junto a otras en las que vemos un abanico diverso en la disposición de las mismas.

Esta cuidada edición en cartoné a color de 160 páginas que nos trae ECC llega además con un gran añadido en forma de cuaderno de ilustraciones en la parte final del tomo donde se nos desvelan algunos secretos de la creación de esta obra, sus personajes y curiosidades como las distintas pruebas para las portadas.

Puedes adquirir este cómic en el siguiente enlace: https://www.ecccomics.com/comic/donde-quedaron-los-buenos-tiempos-3560.aspx

Reseña: ¿Dónde quedaron los buenos tiempos? (Jim)


El cómic europeo acostumbra a ser una de las vertientes de este arte que mejor trasladan al papel la cotidianidad de nuestros actos mientras nos cuentan una historia cercana y verídica capaz de alcanzar la línea de flotación de nuestros sentimientos. Dentro de este ala del cómic, Francia siempre ha sido un territorio proclive a este tipo de obras y hoy estamos ante una de esas creaciones especiales que consiguen brillar con luz propia, hablamos de ¿Dónde quedaron los buenos tiempos?

Esta obra llega firmada por Jim, quien ocupa el asiento de guionista y por Alex Tefenkgi a cargo del lápiz y las tintas. Ediciones ECC es quien nos acerca en España a esta joyita que los lectores más intimistas no pueden dejar escapar.

¿Dónde quedaron los buenos tiempos? Nos sitúa en un momento complicado de la de Hugo (alter ego del autor), un rotulista con aspiraciones a guionista de cine que se enfrenta a la pérdida de Fred, uno de sus mejores amigos, y a las fatales consecuencias que supone perder la perspectiva con la vida real debido a un trauma de esta envergadura. Aunque desde fuera pueda ser envidiado por sus amigos debido a su matrimonio con Alice y su preciosa hija Violette, el protagonista de esta historia batalla en todo momentos con sus fantasmas internos, esos que todos podríamos tener algún día ya que la vida se encarga de ponerlos en nuestro camino. El problema viene cuando como le ocurre a Hugo, se afrontan las malas situaciones con una mentalidad inmadura y sin valorar las consecuencias.

Todo se complica cuando en la lectura del testamento descubre que Fred le ha dejado tanto a él como a sus amigos Jean-Marc y Etienne objetos mundanos que no parecen tener vinculación con ellos ocultando un último mensaje que no logran descifrar.

En esta historia vemos cómo se entremezcla un drama personal y familiar con la dosis justa de humor en distintos momentos que nos salpimientan el viaje de manera genial. Logra que el lector reflexione sobre el camino que tomamos cada uno de nosotros con nuestras elecciones personales, la renuncia a sueños de juventud y las obligaciones laborales y familiares. Pero a pesar de estar ante una historia dura por momentos, no podemos calificarla como triste per sí misma, ya que como ocurre en cada una de nuestras vidas, los baches pueden estar a la vuelta de la esquina y de nosotros depende buscar el apoyo necesario y salir de ellos.

Por lo que respecta al trabajo de los autores vemos como Jim demuestra su buen hacer a la hora de desarrollar el desasosiego del viaje interior de Hugo aunque en ocasiones haya personajes que palidezcan frente al protagonista. En este sentido me ha llamado la atención el lenguaje juvenil y poco creíble de la madre sexagenaria del protagonista que llega casi sin avisar creando un nuevo cisma familiar, y que es usado en alguna ocasión como recurso cómico.

El dibujo y color de Tefenkgi recalca por encima de todo a los personajes, con una intencionada falta de detalle en planos lejanos y fondos, destacando reacciones y sentimientos reflejados con maestría en los rostros, poco malo puede decirse del color, usado con inteligencia en cada una de las páginas. El maquetado es variado y aleja al lector de la monotonía de otras obras combinando páginas con una sola viñeta general de gran fuerza narrativa junto a otras en las que vemos un abanico diverso en la disposición de las mismas.

Esta cuidada edición en cartoné a color de 160 páginas que nos trae ECC llega además con un gran añadido en forma de cuaderno de ilustraciones en la parte final del tomo donde se nos desvelan algunos secretos de la creación de esta obra, sus personajes y curiosidades como las distintas pruebas para las portadas.

Puedes adquirir este cómic en el siguiente enlace: https://www.ecccomics.com/comic/donde-quedaron-los-buenos-tiempos-3560.aspx

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