Qué tiempos aquellos en los que yo empezaba a ir a librerías y tiendas especializadas, mi interés por los cómics era cada vez mayor, y ya no sólo se limitaban al dominical del ABC, “Gente Menuda”, que nos compraba mi abuelo en los tiempos de antaño, que dirían en Friends. Gente Menuda, publicación por cierto en la que conocí a los dos autores de este tebeo, Todd McFarlane y Erik Larsen, dos de los fundadores de de Image Comics, y de hecho los dos únicos que siguen ahí, con sus respectivas colecciones (Spawn y Savage Dragon), como únicas supervivientes y testigos de aquella maravillosa era en la que Marvel sufrió una “fuga de cerebros” y, seamos sinceros, todos flipábamos muchísimo con lo que publicaba Image, tanto por la calidad del dibujo, del papel, del color, y por qué no, en algunos casos también del guión. Eran tiempos de músculos, dientes dientes (que es lo que les jode), armas y bolsillos, muchos bolsillos. Y era los McFarlane, Larsen, Lee, Liefeld, y Silvestri de entonces los que mejor hacían esas macarradas.

Más de 25 años después de todo aquello llega a mis manos este Spawn: Satan Saga Wars, de la mano de Planeta Cómic. Un tomo que ha resultado ser un soplo de aire fresco a la colección y al personaje, introduce nuevos poderes, habilidades del traje, está lleno de acción, dice adiós al tono serie de épocas anteriores y hace lo mejor que podía hacer, no tomarse en serio a sí mismo, introduciendo al personaje en el infierno para combatir contra quien ya podéis imaginar. Eso es, Satanás, en todo su esplendor, con secuaces tan efectivos como Hellion, demonios de todo tipo, y un buen puñado de tópicos del infierno, donde Spawn tendrá que ir a rescatar a su amada Wanda, aderezados con sangre, fuego y muerte. Y lo mejor de todo, la historia termina dejando a nuestro particular héroe en una posición súper interesante de cara a futuros números.

Un tomo rústica recopilatorio de los números #256-262, de la colección regular USA, que publicó Image Cómics entre 2015-2016, con guión de Todd McFarlane y Erik Larsen, y dibujo de varios autores: El propio Todd McFarlane, Szymon Kudranski, Jonboy Meyers, y el más relevante en esta colección, Erik Larsen, uno de mis favoritos porque es un tío que hace absolutamente lo que de la gana, inventando todo tipo de monstruos y personajes, y metiendo siempre muchísimos personajes en esas viñetas cargadas de acción, con el trazo rápido y grueso que le caracteriza, pero como siempre súper dinámico. Me conquistó con Spider-Man, me enamoró con Savage Dragon, y a día de hoy no ha perdido ni un ápice de frescura. El tomo consta de 160 páginas a todo color que incluye las portadas originales, que también son a cargo de Todd McFarlane y Erik Larsen.

Si os ha gustado lo que os he contado no os lo pensáis, y entrad en la web de Planeta Cómic para adquirirlo a un precio de 16,95€


Reseña: Spawn Satan Saga Wars (Todd McFarlane y Erik Larsen)



Ya podemos disfrutar del libro de arte de una saga mítica que se dio a conocer a nivel mundial en la era de los 16 bits, más concretamente en Super Nintendo, con un RPG de los que marcan una época como es el caso de Secret of Mana (Seiken Densetsu 2 en Japón, "La leyenda de la Espada sagrada 2"). Videojuego como ya sabéis desarrollados por Squaresoft, y que fue remasterizado el año pasado para PS4, Vita y PC. En su día fue todo un hito al contar con batallas en tiempo real como en Zelda, lo que le diferenciaba de otras sagas conocidas, y con su dinámico sistema de menús que permitía intercambiar armas y lanzar hechizos mágicos, además de otras funciones.


Cómo olvidar a sus carismáticos protagonistas, el guerrero Randi, la valiente Primm y la adorable criatura Popoi. Pero la cosa obviamente no se queda aquí, ya que estamos ante un libro de arte imprescindible con más de 400 ilustraciones de todas las entregas y personajes de la saga divididas por capítulos, tal que así:

  • Capítulo 1: Adventure of Mana [1991, 2006, 2016], Secret of Mana [1993, 2009], Secret of Mana HD [2018], Trials of Mana [1995], Collection of Mana [2017], Dawn of Mana [2006]. 
  • Capítulo 2: Legend of Mana [1999], Sword of Mana [2003], Children of Mana [2006], Friends of Mana [2006], Heroes of Mana [2007], Rise of Mana [2014].
  • Capítulo 3: Lord of Vermilion (colaboración) [2009-2015].

Y por si esto fuera poco, disponemos de una extensa entrevista exclusiva para este libro con dos de los mayores responsables de la saga, Kôichi Ishii e Hiromichi Tanaka, que echan una mirada al pasado hablando sobre anécdotas acontecidas durante los días de desarrollo de esta gran obra. Además hay mensajes especiales, y un completo indice de los comentarios acompañado de miniaturas de las ilustraciones.



Art of Mana, además de ser un libro fantástico, es una enciclopedia ilustrada de la franquicia en toda regla, que cuenta la fecha de lanzamiento de cada juego, portadas originales y alternativas, breve sinopsis de la historia del juego, artes exclusivos, descripción de cada personaje, glosario de enemigos y monstruos, e incluso explicaciones de los diseños, y las decisiones que se tomaron al respecto. Las imágenes que hemos puesto de ejemplo son un pequeñísimo aperitivo de lo que os espera, porque de verdad, es un libro imprescindible por supuesto para cualquier amante de la saga, pero también para cualquiera que busque inspiración en estas ilustraciones, o que simplemente le guste contemplar y coleccionar el arte detrás de los videojuegos.

No os lo penséis, este libro cuenta con una presentación espectacular, en tapa dura y forro con portada alternativa, con 208 páginas a todo color, y que puedes encontrar en la web de Planeta Cómic por 30€.


Reseña: Art of Mana 25 aniversario


Normalmente antes de ponerme a escribir una reseña para el Blog de RDM, y para cualquier otro medio, me suelo leer un par de veces el cómic o novela en cuestión. El motivo es tan simple que ya os lo estaréis imaginando, una primera lectura en la que te empapas de la historia y el concepto visual de la obra y otra segunda, normalmente más lenta y jugosa, en la que sueles asentar el argumento, descubrir pequeños matices que suelen pasar inadvertidos e ir paladeando cada viñeta. Para “Las pequeñas distancias” han tenido que ser 3 veces las que he tenido que leer la obra para, como dice mi compañero David Valero, encontrar a Jesucristo entre las líneas de sus dibujos. Y es que si bien es cierto este cómic no es la “obra filosófica” que cambiará tu vida es igual de cierto que si que tiene un mensaje oculto que tras su lectura enriquecerá tu visión de la misma.

Es difícil explicar la trama de “las pequeñas distancias” sin estropear alguno de los mensajes que el lector debe descubrir por sí mismo. Es una historia que trata situaciones tan tristemente comunes hoy día como la soledad, la inseguridad, el olvido o la insignificancia del ser humano ante ese monstruo insaciable de una sociedad dispuesta a abandonar a cualquiera que no se sume a la marea de la ultima moda autoimpuesta por las redes sociales. Trata de como todos estos “problemas del primer mundo” siempre tienen su contrapartida en la amistad, la perseverancia y, como no puede ser de otro modo, el amor. Todo esto condensado en un mágico e inocente relato de apenas 150 paginas.

Pero como todo buen cómic una buena historia debe ir acompañado de un dibujo transmita de manera visual todo lo que el guión no puede expresar con palabras. El estilo de Camille Benyamina es inconfundible. Desde la primera viñeta el trabajo de Camille desprende una mezcla de cotidianidad y cuento de hadas. A veces mágico, a veces dolorosamente real, refleja con ternura situaciones cotidianas de los protagonistas en la bulliciosa París. Ira, sexo, risa, melancolía todo tratado con ternura y respeto. Su ritmo pausado y continuo lo marcan unas viñetas que fluyen libres como la vida misma marcando la distribución orgánica de cada pagina. El predominio de colores pasteles y anaranjados contribuye a marcar esa atmósfera real y a la vez tan irreal y que hacen que cada viñeta un autentico deleite. Todos estos rasgos nos resultaran agradablemente familiares a todos aquellos amantes del cómic franco belga que leímos esa pequeña maravilla que fue, y es, “Querida diablilla”.

Las pequeñas distancias es un ejemplo más de toda la magia que se puede encontrar dentro del cómic francobelga, un estilo, un genero único e inigualable. Porque en el cómic también tiene que haber sitio para las pequeñas historias, tiene que existir obras llenas de cariño y ternura donde no salgan hombres en mallas y la única violencia sea el portazo descuidado de una puerta. En “Las pequeñas distancias” encontrarás un guión con una maravillosa y original historia de amor, que trata al lector como un adulto y no lo engaña con artimañas. Narrado con un dibujo maravilloso que te sorprenderá a cada pagina y que encima Planeta Cómic lo trae en una estupenda edición de tapa dura y papel de gramaje generoso. Si solo pudieras comprar un cómic este mes, no lo dudes “las pequeñas distancias” es una apuesta segura.


Reseña: Las pequeñas distancias (Camille Benyamina y Véro Cazot)


Siempre es motivo de alegría que se vayan recuperando, poco a poco, pero con buena letra, las obras publicadas por la ya extinta Glénat. Muchas quedan por recuperar, pero para servidor había una obra que sí o sí precisaba volver a la luz. Y gracias a Planeta Cómics tenemos de vuelta Dragon Head, la impresionante obra de Minetaro Mochizuki. Debemos retrotraernos a la década de los 90 pues fue entonces cuando Mochizuki empezó a publicar, durante 5 años, los capítulos de esta obra en la revista Young Magazine. Una obra sorprendentemente oscura, tétrica y desesperanzadora que cautivó a muchos lectores y le valió el reconocimientos a través de varios premios. Os adelanto que nos será un viaje plácido ni bonito, pero, eso sí, será altamente estimulante para los amantes del terror y los espacios opresivos.

Teru Aoki está volviendo del viaje de fin de curso con todos sus compañeros en un tren de alta velocidad. Todo se desarrolla con normalidad hasta que, de manera inexplicable, el tren descarrila dentro de un túnel matando en el acto a casi todos los compañeros de Teru. Únicamente sobreviven al desastre, además del protagonista, la Ako, una joven que ha quedado inconsciente y que poco a poco se irá recuperando, y Nobuo, víctima de acoso escolar. Poco a poco deberán ingeniárselas para tratar de sobrevivir sin casi víveres ni agua y en completa y absoluta oscuridad. Sin saber qué ha ocurrido, porqué nadie viene a rescatarles y rodeados por una oscuridad que parece tomar formas extrañas, los protagonistas de esta obran realizarán un descenso a los infiernos físicos y psicológicos que pocas veces hemos visto tan bien plasmados en un manga.

Hay un personaje que destaca por encima de los demás en este primer arco argumental y es, sin duda, Nobuo: un personaje que había sufrido acoso y que, ante esta situación de absoluto estrés comienza a desarrollar una atracción por la oscuridad y por los supuestos seres que la habitan. Un personaje desequilibrado pero altamente atrayente que sintetiza este temor pero a la vez atracción que sentimos por el abismo, esa necesidad de asomarnos a él y mirar su insondable infinitud. Sumémosle que la ambientación y plasmación del horror que realiza Mochizuki en esta obra es absolutamente magistral y tenemos un inicio tan desgarrador como majestuoso: los cuerpos inertes de los compañeros como recordatorio de lo que ha de venir, el estrés por la falta de alimenta y agua, el creciente calor que se va apoderando del túnel y que hace más urgente huir. Y la oscuridad, siempre la oscuridad, omnipresente y aterradora, compañera fiel de los protagonistas.

Pero si Dragon Head alcanza la genialidad que tiene en este primer número es gracias al dibujo de Minetaro Mochizuki: su sentido del espacio es envidiable, regalándonos estampas a doble página impresionantes pero sabiendo acercar el foco a los personajes cuando es necesario. Es magistral cómo realiza una disección tan creativa de un espacio tan opresivo y claustrofóbico y a la vez tan inmenso e inabarcable. Y qué decir de la manera en que retrata la oscuridad, iluminando la opacidad y lo insondable y dotándolo de una dimensión cósmica.

Hemos tenido suerte, pues, de que Planeta Cómic haya decidido traernos de nuevo Dragon Head en un formato más grande y reuniendo dos volúmenes en un sólo libro. Sin duda, es la mejor manera de disfrutar de una obra tan personal como fascinante, con un desarrollo de personajes y de situaciones brillante y con un retrato del lado más oscuro y tenebroso de la humanidad único. Si en su día no pudisteis disfrutar del manga de Mientaro Mochizuki, esta es una ocasión inmejorable gracias a esta nueva edición.


Reseña: Dragon Head nº 01/05 (Minetaro Mochizuki)


Mirad, a mí hay dos elementos que me gustan muchísimo. Por un lado, tenemos el género ciencia ficción y la fantasía (sí, voy a considerarlos un género, aunque reconozco que las diferencias entre ambos son no pequeñas), donde poder desplegar toda una serie de ideas asombrosas que nos permitan, entre otras cosas, observar nuestra realidad desde otro prisma. Y, por otro lado, tenemos a los samurais, un estereotipo que ha cruzado fronteras y ha logrado asentarse, por derecho propio, en el imaginario occidental. Pues bien, una obra que juntase estos dos elementos tenía todos los números para encandilarme... Y así ha sido: Samurai 8. La leyenda de Hachimaru es una mezcla de géneros que funciona perfectamente y que deja un sabor de boca muy bueno. ¿Estáis dispuestos a conocer a estos samuráis cibernéticos que tratan de salvar su galaxia? Os aseguro que no os váis a arrepentir.

Hachimaru es un joven muy enfermo que puede vivir gracias a la máquina a la que está unido y que su padre creó para mantenerlo con vida. Eso sí, no puede salir al exterior debido al enorme tamaño de la máquina y, por ello, se pasa los días conectado a un videojuego de realidad virtual en el que puede ser quién realmente desea ser: un samurai que vela por la seguridad de la galaxia. Todo esto cambia cuando conoce a Daruma, un ser con forma de gato que esconde un secreto que va a cambiar para siempre su vida. Será a partir de este momento cuando empiece la búsqueda de la Caja de Pandora y las siete llaves que la abren. Llaves que, por cierto, se esconden bajo los cuerpos cibernéticos de ciertos samurais.

Con esta premisa, Masashi Kishimoto despliega toda una imaginería conceptual muy original en la que mezcla con acierto ciencia ficción y samurais: desde los cuerpos cibernéticos de estos seres, pasando por las katanas que nacen de la empuñadura de hueso y por los animales robóticos que funcionan como contenedores de estas llaves tan preciadas, hasta llegar a una galaxia entera con mundos que nos pueden deparar múltiples sorpresas. Sorprende, como digo, la originalidad con la que mezcla todos estos elementos: va a ser imposible escapar de las garras de su imaginación y de cómo va esbozando todo un universo con ideas sugerentes y que nos mantienen interesados página tras página a la espera de la siguiente revelación o de la siguiente batalla o duelo a muerte.

A todo esto hay que sumar un dibujo que pone todo de su parte para acabar de construir este universo tan particular en el que los orgánico y lo cibenético se dan de la mano, junto a una arquitectura puramente oriental mezclada con elemento futurista que funciona de maravilla. Además, las batallas están plasmadas con la vitalidad y la fuerza necesarias para transmitir la potencia con la que combaten.

Estamos, pues, ante el número inicial de una obra que tiene los mimbres necesarios para crear un producto con una personalidad propia muy marcada y una historia que, estoy seguro, va a atrapar a todo aquel que se acerque a ella: sus personajes son divertidos y tiernos, su historia tiene potencia y originalidad a la hora de mezclar elementos históricos y de ciencia ficción y el dibujo plasma todo ese universo de imaginación desbordante. Sin duda, espero y deseo que Planeta Cómic publique ya ese segundo volumen con el que seguir leyendo las aventuras de Hachimaru.

Reseña: Samurai 8 La Leyenda de Hachimaru nº 01 (Masashi Kishimoto)


No es fácil hacer serializar un cómic de Darth Vader, uno de los villanos más importantes de la historia de la cultura pop y sin duda, santo y seña de la marca Star Wars. Pero desde luego todavía es más difícil marcarse un producto tan redondo como el que nos han servido el guionista Charles Soule y el dibujante Giuseppe Camuncoli. La serie Darth Vader: Lord Oscuro llega a España recopilada en tomo de tapa dura de la mano de Planeta Cómic y sí, esta si es la serie que andabas buscando.

Tras la primera serie sobre Vader publicada bajo el abrigo de la era post Lucas, a Charles Soule se le encomendó la tarea de crear una segunda serie para seguir rellenando huecos, reforzar el inicio del camino de este legendario sith y apuntalar la pléyade de personajes que han ido apareciendo en otros productos, como los inquisidores de la serie de animación Rebels. Lejos de amilanarse, el guionista de Milwaukee da un auténtico golpe en la mesa para crear la que posiblemente sea la mejor serie de cómics del nuevo universo expandido. Podríamos darle gran parte del mérito a Soule pero lo mismo podríamos decir a la inversa de Camuncoli en los lápices, y es que el artista italiano a conseguir elevar la presencia y alma del implacable Darth Vader con un dibujo muy cuidado y aportando expresividad a la máscara del señor oscuro, con sutiles trazos con los que mostrar un grado de enfado o antipatía menor o mayor según lo requiera la historia. Este volumen nos deja además varias splash pages de una factura visual imponente.

Tanto monta, monta tanto. Charles Soule nos ha ofrecido una historia recogida en 25 grapas y de la que aquí tenemos una primera entrega donde se recopilan los números 1 a 6 de la colección y en los que vamos a asistir a la vida de Vader desde el mismo momento que se alza de la camilla junto a Palpatine al final del episodio III, La Venganza de los Sith. 

Hay veces que se critica (con justicia) la falta de valentía en las series de cómics de Star Wars, en parte por no sulfurar a los fans, y en parte por no pisar a otros productos que puedan estar por venir. Pero Darth Vader: Lord oscuro juega con la ventaja de enmarcase entre los episodios III y IV y por lo tanto, hay una red de seguridad en cuanto a lore y material escrito sobre los que apoyarse. Pero esa ventaja hay que saber aprovecharla y Soule se mueve como pez en el agua en este nuevo canon. Prueba de ello va a ser mostrarnos como Vader tiene que hacerse con un sable de luz nuevo y para ello la primera tarea consistiría en arrebatarle a un jedi su cristal kyber.

El elegido será el maestro Infil’A, un jedi retirado por voluntad propia, poderoso en la Fuerza y un auténtico reto ante el inestable Vader. El diseño de este personaje me ha recordado en parte al lejano Joruus C’baoth del cómic Herederos del imperio, o más aún al general Rahm Kota, del videojuego El Poder de la Fuerza. En ambos casos se sigue el patrón de un hombre de edad avanzada y pelo canoso per con una fuerte determinación sobre sus convicciones.

En estos números conoceremos de manera más pormenorizada como se empezó a desarrollar la purga jedi y como Vader lidera al grupo de Inquisidores, los temibles cazadores de jedis de Palpatine que sin ir más lejos, veremos en el próximo videojuego Jedi Fallen Order. Darth Vader: Lord Oscuro brilla con más fuerza que un cristal kyber para convertirse en una de las grandes series del Universo Expandido de Star Wars. Una imprescindible para cualquier fan.


Reseña: Star Wars Darth Vader Lord Oscuro HC (tomo) nº 01/04 (Charles Soule)



Desde que vi las primeras imágenes del planeta Crait en la película de Los Últimos Jedi caí rendido a su encanto. Un paraje inhóspito pero con una fuerza visual tremenda causada por la sal roja manada del suelo cada vez que se escarba la superficie blanca del planeta.
Crait fue el lugar que la Resistencia escogió como su último bastión de defensa ante la Primera Orden mientras esperaban el auxilio de la galaxia ante la llamada de socorro de Leia. Pero una de las cosas que me llamó la atención fue la referencia que hicieron a su pasado de base rebelde abandonada y sus instalaciones mineras. Por ello al conocer que Las tormentas de Crait era el volumen que traía Planeta Cómic en una edición rústica de 64 páginas, desee hincarle el diente para conocer más detalles de su historia.
Con guión de Ben Blacker y Ben Acker y dibujo de Mike Mayhew, este cómic nos cuenta una breve aventura del Big Three (Luke, Leia y Han) enmarcada tras los acontecimientos del episodio IV. Leia busca una nueva base para establecer el núcleo de la Rebelión, y uno de los planetas manejados como posible destino es Crait. Allí un antiguo contacto de su padre Bail, llamado Trusk Berinato, puede proporcionarles la seguridad de fijar un nuevo centro de operaciones desde el cual plantar cara a la amenaza del malvado Imperio Galáctico.
En Las Tormentas de Crait veremos a un Luke Skywalker todavía inexperto en la Fuerza, quien muestra más arrojo que habilidad con el sable de luz. También tendremos una dosis de los divertidos altibajos entre Han y Leia en la relación que entre ellos comienza a forjarse, a la vez que descubrimos al interesante Trusk Berinato, de la especie Q’itano, quien destaca tanto por su personalidad como por su diseño de piel violácea y ojos vidriosos muy perturbadores. No faltará la dosis de acción con la pimienta que pondrá el siempre temible Escuadrón Cicatriz del Imperio.
El dibujo fotorrealista de Mayhew en los personajes gana empaque con cada página que pasamos y deja alguna viñeta espectacular con primeros planos del joven Luke usando el sable de luz. En cuanto al guión, Blacker y Acker condensan en apenas 30 páginas una breve historia auto conclusiva que nos cuenta detalles interesantes sobre el pasado de Crait pero que se antojan escasos ante la posibilidad de lo que se deja entrever en los geniales diálogos donde Leia brilla con luz propia.
Pero si se os dan bien las matemáticas veréis que quedaría la otra mitad del volumen por rellenar y esto es porque Planeta incluye la historia DJ: el más buscado, y sí, de nuevo vuelve la conexión con Los Últimos Jedi al traer a la palestra una historia corta en la que conoceremos mejor al misterioso descifrador DJ, interpretado por Benicio Del Toro en la gran pantalla. En esta historia guionizada de nuevo por Ben Blacker y Ben Acker, sabremos que le ocurre a DJ en las horas previas a la llegada de Finn y Rose al planeta Canto Bight.
Este ladino personaje mostrará sus habilidades como pirata informático y descifrador de códigos, artes por las que es vigilado por la propia policía local, peligrosos delincuentes y los turbios dueños de los casinos a los que va desvalijando. Me gusta como el cómic indaga en los bajos fondos y la “fauna” local de este lugar, sacando nuevos personajes y creando en pocas páginas una historia muy coherente y que hila bien con el episodio VIII y la aparición de DJ en la celda. Los lápices en esta ocasión pertenecen al dibujante Kevin Walker quien a pesar de su toque mucho más cartoon, ha respetado el diseño de DJ para reconocer en todo momento al propio Del Toro.
En definitiva podemos decir que Las Tormentas de Crait es un buen producto del nuevo canon que únicamente se ve lastrado por la imposibilidad de ahondar mucho en todo lo que pueda tener algún impacto con la trilogía de secuelas, algo que espero que una vez estrenada la cinta de JJ Abrams este mismo mes de diciembre, sirva como pistoletazo de salida para productos transmedia mucho más ambiciosos en lo que a lore galáctico atañe.


Reseña: Star Wars Las Tormentas de Crait (Ben Acker)